Los argumentos de clausura del juicio contra Lindsay Clancy, acusada de estrangular a sus tres hijos en enero de 2023, están previstos para esta semana en un tribunal de Massachusetts, tras semanas de testimonios sobre su estado mental y el debate forense en torno a la psicosis posparto.
El proceso judicial que sigue de cerca la sociedad de Massachusetts entra en su recta final en el Tribunal Superior de Plymouth. Los debates jurídicos se centran en dilucidar si la acusada, de 36 años, puede ser considerada penalmente responsable de la muerte de sus tres hijos pequeños —Cora, de 5 años; Dawson, de 3; y Callan, de 8 meses— ocurrida el 24 de enero de 2023 en su domicilio de Duxbury.
Testimonios de los peritos de la fiscalía y debate sobre las alucinaciones
Durante las últimas jornadas, la fiscalía ha presentado a sus últimos testigos de refutación para contrarrestar la tesis de la defensa. Entre ellos, el doctor Gregory Saathoff, psiquiatra forense y especialista adscrito a la Unidad de Análisis de Conducta del FBI en Quantico, Virginia, declaró ante el jurado para poner en tela de juicio los episodios de psicosis con alucinaciones auditivas descritos por la defensa.

Saathoff señaló que los mensajes y fotografías aportados por la acusada en las semanas previas a los hechos reflejaban una situación diferente a la alegada posteriormente. Asimismo, el perito calificó de inusuales las características de la supuesta voz que Clancy aseguró haber escuchado, destacando que esta se detuvo de forma abrupta tras el fallecimiento del menor de sus hijos.
Por su parte, el psicólogo forense Kirk Heilbrun, otro de los testigos de la fiscalía, indicó que, en su evaluación, Clancy conservaba la capacidad de discernimiento y era consciente de la ilegalidad de sus actos, vinculando sus acciones a un intento severo de suicidio combinado con el deseo de evitar el sufrimiento de los menores, segn recogieron diversos medios.
Estrategia de la defensa y tensiones en la sala
El abogado defensor Kevin Reddington no discute la autoría material de los hechos, pero sostiene que su clienta se encontraba bajo los efectos de una grave psicosis posparto, por lo que no poseía el pleno control de sus facultades mentales. Durante el contrainterrogatorio, la defensa cuestionó la imparcialidad de los peritos del ministerio público y recriminó la introducción de elementos ajenos al debate clínico.

El proceso también se ha visto salpicado por momentos de tensión jurídica, como cuando el juez William Sullivan desestimó una solicitud de nulidad del juicio planteada por la defensa tras referencias tangenciales a cuestiones religiosas durante el testimonio de los peritos, ordenando al jurado que descartara dichos comentarios por considerarlos ajenos al objeto procesal.
Próximos pasos procesales en Plymouth
Tras la conclusión de las testificales de refutación previstas para esta semana, el magistrado ha indicado que el proceso avanzará hacia la fase decisiva con los alegatos finales de las partes. El jurado popular será el encargado de sopesar las pruebas técnicas sobre la salud mental de la acusada antes de emitir un veredicto.
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