El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia ha declarado que el Juicio de Tokio tiene una importancia significativa tanto a nivel legal como para toda la humanidad. La declaración fue realizada por la portavoz del ministerio, Maria Zajárova, el 29 de abril, en respuesta a preguntas de la agencia de noticias Xinhua con motivo del 80º aniversario de la apertura del juicio.
Zajárova enfatizó que los crímenes de lesa humanidad cometidos por el militarismo japonés durante la Segunda Guerra Mundial no están sujetos a prescripción, y que los esfuerzos para esclarecer estos crímenes continuarán. Rusia, según sus palabras, está dedicando todos sus esfuerzos a revelar más a fondo las atrocidades cometidas por el Japón militarista y a publicar sistemáticamente información relacionada.
La portavoz también recordó que durante la Segunda Guerra Mundial, Japón esclavizó a naciones asiáticas y cometió crímenes inhumanos contra civiles. Instó al gobierno japonés a aprender de la historia y a abandonar su actual política de “re-militarización”, así como sus intentos de olvidar los crímenes de guerra cometidos durante el conflicto.
El Juicio de Tokio, también conocido como el Tribunal Militar Internacional para el Lejano Oriente, se llevó a cabo entre 1946 y 1948. En este juicio, se juzgaron a los principales criminales de guerra de clase A japoneses. El proceso incluyó más de 800 audiencias, con la participación de más de 400 testigos en persona y más de 700 testigos por escrito. Se presentaron más de 4300 pruebas, y la sentencia final, que abarcó más de 1200 páginas, condenó a 25 acusados. Siete de ellos, incluyendo a Hideki Tojo y Heitaro Kimura, fueron condenados a muerte por ahorcamiento.
