Nuevos datos de investigación sorprenden: una combinación de kéfir y fibra dietética reduce varios marcadores de inflamación en la sangre de manera más efectiva que el omega-3 por sí solo.
Aquellos que buscan reducir la inflamación en el cuerpo a menudo recurren al omega-3. Las cápsulas de aceite de pescado se han considerado durante años un apoyo probado para el corazón y los vasos sanguíneos, y muchas personas las asocian con una dieta antiinflamatoria. Sin embargo, nuevos datos están poniendo en duda esta certeza.
Un equipo de investigación de la Universidad de Nottingham ha comparado directamente tres estrategias nutricionales diferentes. El resultado sorprendente: la combinación de kéfir fermentado y una mezcla diversa de fibra dietética redujo los marcadores de inflamación en la sangre de manera más efectiva que el omega-3 solo. Aparentemente, no es una sola sustancia la que importa, sino la interacción en el intestino.
El estudio mide 92 marcadores de inflamación y compara directamente
Los investigadores analizaron 92 proteínas en la sangre que están involucradas en los procesos inflamatorios. Estos valores proporcionan indicios de cuán activo está el sistema inmunológico en el cuerpo.
El estudio duró seis semanas. Los participantes fueron divididos en cuatro grupos:
- 20 personas recibieron diariamente 170 mililitros de kéfir y 10 gramos de una mezcla de fibra prebiótica
- 33 personas tomaron 500 miligramos de omega-3
- 31 personas recibieron 20 gramos de inulina
- 20 personas no recibieron ningún suplemento
Los tres grupos activos mejoraron sus valores en comparación con el grupo de control. Sin embargo, la combinación de kéfir y fibra dietética fue la más efectiva, influyendo significativamente en siete marcadores de inflamación clave, incluido el Interleucina-6, un valor que a menudo está elevado en la inflamación crónica.
“Nuestro estudio muestra que, si bien los tres enfoques nutricionales redujeron la inflamación, la combinación de kéfir fermentado y una mezcla diversa de fibra prebiótica tuvo los efectos más fuertes y completos”, dijo la líder del estudio, la Dra. Amrita Vijay.
Por qué la interacción en el intestino es crucial
El kéfir contiene microorganismos vivos. El producto utilizado en el estudio incluía 27 cultivos bacterianos naturales. La mezcla de fibra consistió en 18 componentes diferentes.
Los microorganismos procesan la fibra y producen sustancias que, a su vez, influyen en el sistema inmunológico. Los investigadores hablan de un efecto sinbiótico, que se refiere a la combinación específica de probióticos y prebióticos.
Los probióticos son microorganismos vivos, es decir, bacterias beneficiosas, como las que se encuentran en el kéfir. Los prebióticos son fibras dietéticas indigestibles. El cuerpo humano no puede utilizarlos por sí mismo, pero sirven como alimento para las bacterias intestinales.
Este artículo fue creado en colaboración con la revista de conocimiento SMART UP NEWS
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El efecto sinbiótico se produce cuando ambos se toman juntos. Los prebióticos actúan como un “combustible” para los probióticos, lo que permite que las bacterias intestinales beneficiosas se asienten y se multipliquen mejor que cuando se toman de forma aislada.
El objetivo es fortalecer el equilibrio de la flora intestinal y, por lo tanto, apoyar los procesos que influyen en las reacciones inflamatorias en el cuerpo. “Esto sugiere que la interacción entre los microbios beneficiosos y la fibra es crucial para un sistema inmunológico equilibrado y un metabolismo saludable”, dijo la Dra. Vijay. Los datos sugieren que esta combinación tiene un efecto más amplio que un solo suplemento.
Las bacterias intestinales forman sustancias protectoras
Un hallazgo clave se refiere a los productos metabólicos que se producen en el intestino. Cuando las bacterias descomponen la fibra, producen ciertos ácidos grasos. Estos apoyan la mucosa intestinal y ayudan a regular las reacciones inflamatorias.
En el grupo sinbiótico, uno de estos protectores aumentó mediblemente en la sangre. Al mismo tiempo, un importante marcador de inflamación disminuyó significativamente. Cuanto más aumentaba la sustancia intestinal, más disminuía el marcador de inflamación. El análisis estadístico mostró una clara conexión entre ambos desarrollos.
Además de los valores de inflamación, también mejoraron ciertos lípidos en sangre. El colesterol total, el colesterol LDL y el colesterol no HDL disminuyeron significativamente. Los niveles de azúcar en sangre e insulina se mantuvieron estables.
Qué significan los resultados y dónde se necesita precaución
El estudio proporciona valores de laboratorio concretos. Muestra que una combinación de kéfir y fibra diversa puede influir mediblemente en los procesos inflamatorios. Los efectos fueron más amplios que con el omega-3 o una sola fibra.
Sin embargo, es importante una evaluación sobria. El estudio duró solo seis semanas. Los participantes se consideraron saludables. No se pueden extraer conclusiones sobre enfermedades específicas o efectos a largo plazo. Además, los investigadores trabajaron sin cegamiento. Algunos grupos diferían en edad.
Los ácidos grasos omega-3 siguen siendo un componente sensato de una dieta equilibrada. Sin embargo, los nuevos datos sugieren que promover específicamente las bacterias intestinales a través de alimentos fermentados y diferentes tipos de fibra puede tener efectos adicionales.
Se necesitan más estudios para aclarar qué tan estables son estos resultados y qué papel juega la flora intestinal a largo plazo en los procesos inflamatorios.
En resumen:
- El kéfir combinado con diferentes tipos de fibra redujo los marcadores de inflamación en la sangre de manera más fuerte y amplia que el omega-3 solo.
- La interacción en el intestino es crucial: las bacterias y la fibra promueven sustancias protectoras que están asociadas con niveles más bajos de inflamación.
- Los resultados se basan en mediciones en adultos sanos y no permiten hacer afirmaciones sobre los riesgos de enfermedades a largo plazo.
