El conflicto legal entre Kyle Sandilands y Jackie O se intensifica mientras enfrentan una demanda por millones de dólares por parte de la compañía que transmitió su popular programa de radio.
Según documentos judiciales revelados, la Commonwealth Broadcasting Corporation, subsidiaria de ARN Media, ha presentado una contrademanda contra los conductores alegando que el colapso de su relación laboral puso en riesgo la rentabilidad del show. La empresa afirma que la ruptura amenazó sus ingresos por publicidad y generó pérdidas significativas.
Sandilands ha rechazado las acusaciones de que su comportamiento constituya falta grave, mientras que los representantes de Jackie O habían enviado una carta a la compañía poco después del incidente al aire que desencadenó el fin abrupto del programa en febrero.
El programa, que se transmitía en KIIS 106.5 desde 2005 hasta 2026, tenía proyectado generar unos 200 millones de dólares combinados para ambos conductores durante diez años. Su finalización inesperada llevó a cada uno a presentar acciones legales independientes contra su ex empleador antes de que la compañía respondiera con la contrademanda.
Además, otras denuncias han surgido en paralelo: se alega que Sandilands acosó repetidamente a colegas, según afirma la contrademanda, y que berató a oyentes y ejecutivos de la estación en mensajes cargados de improperios, según documentos presentados en court.
En otro episodio relacionado, la fundadora de un grupo conocido como «Witches» se dirigió a la policía tras comentarios atribuidos a Sandilands que consideró ofensivos, aunque no se detalló el contenido específico de esos remarks en las fuentes consultadas.
Las audiencias judiciales continúan, con ambas partes preparándose para un juicio que podría definir no solo su futuro laboral, sino también establecer precedentes sobre la responsabilidad de los conductores en programas de alto rating.
