La temporada 21 de Germany’s Next Topmodel está generando mucho revuelo, y no solo por los desafíos físicos, sino también por los momentos emocionales que están dejando huella en los participantes. En el episodio más reciente, varios modelos confesaron sentir una presión enorme antes del icónico desafío de fotos bajo el agua, una prueba que se ha convertido en un clásico del programa.
Según informaron distintos medios, Heidi Klum explicó que esta edición del submarinismo fue especialmente exigente: tras años de realizar el ejercicio en un tanque, decidió buscar un escenario más ambicioso. “Hemos buscado mucho para encontrar una piscina donde se pueda bucear cinco metros de profundidad”, declaró la presentadora, subrayando que el reto no solo implica resistencia, sino también control emocional.
Una de las participantes que más llamó la atención fue Anika, de 27 años, quien reveló que su miedo no proviene del agua en sí, sino de la posibilidad de sufrir un ataque de pánico relacionado con su historial de asma infantil. “Tengo mucho respeto por la retención de aire”, admitió, añadiendo que sabe muy bien cómo se siente la falta de aire, algo que vivió durante su niñez. Antes del shooting, dijo claramente: “No me siento bien, porque tengo miedo de no lograr esta foto”.
A pesar de su angustia, Anika contó con el apoyo de su compañero de equipo, Louis, quien le brindó tranquilidad durante los preparativos. Ambos fueron acompañados por buceadores profesionales y comenzaron con tanques de oxígeno, retirándoselos solo después de dar la señal de “ok”. Sin embargo, apenas se le quitó el equipo, Anika comenzó a ascender sin control, lo que generó preocupación en el set.
Otros participantes también vivieron momentos de tensión. Según reportes, hubo expresiones claras de desagrado hacia ciertas compañeras, con frases como “No tengo ganas de estar con ella” circulando entre el grupo, lo que añadió una capa de conflicto interpersonal al already exigente reto físico.
En un giro inesperado, uno de los modelos confesó abiertamente sentimientos hacia otro participante: “Tú eras mi crush”, dijo en tono sincero, generando reacciones entre sus compañeros y mostrando que, más allá de la competencia, también nacen conexiones personales en el formato.
Aunque algunas parejas lograron superar la prueba y continuar en la competencia, el episodio dejó en evidencia lo exigente que resulta no solo el desafío técnico de posar bajo agua, sino también el fortaleza mental que se requiere para enfrentar miedos profundos, especialmente cuando se combina con la exposición pública y la presión de estar en un reality de tanta magnitud.
