El Bundestag ha aprobado el borrador de la reforma de la ley de contratación pública, acercando así el objetivo del gobierno alemán de simplificar, acelerar y digitalizar los procesos de contratación en todo el país.
La reforma, que forma parte del esfuerzo por hacer la contratación pública más flexible y eficiente, busca reducir los trámites administrativos y generar ahorros significativos tanto para las autoridades como para las empresas.
Según se indica en el borrador, se espera que la nueva normativa genere un ahorro anual de casi 380 millones de euros gracias a la reducción de procesos y a la posibilidad de agrupar lotes en lugar de tramitarlos de forma individual.
Una de las medidas destacadas es el aumento del límite para contratos directos sin licitación, que pasará de su valor actual a 50.000 euros para los contratos federales, lo que permitirá adjudicar más contratos sin necesidad de iniciar un procedimiento de licitación competitiva.
El gobierno sostiene que esta agilización es particularmente relevante para la ejecución de inversiones en infraestructura y protección climática, especialmente aquellas financiadas mediante el fondo especial para infraestructura y clima, cuyo objetivo es llegar rápidamente a los proyectos previstos.
Además, se mantiene el principio general de división en lotes, considerado beneficioso para las pequeñas y medianas empresas (pymes), ya que permite que un mayor número de empresas participe en las contrataciones públicas mediante más oportunidades de licitación.
El borrador ahora pasará al Bundesrat para su aprobación antes de que la ley pueda entrar en vigor, tras lo cual se aplicará a toda la contratación pública en Alemania.
