Células solares que también funcionan como LEDs: un avance que mejora la eficiencia en ambas direcciones
Un equipo de investigadores del Imperial College de Londres y la Universidad de Cambridge ha desarrollado una nueva generación de células solares que no solo absorben la luz para generar electricidad, sino que también pueden emitirla con alta eficiencia, funcionando como diodos emisores de luz (LEDs). Este avance, publicado en la revista Nature Photonics, promete revolucionar el diseño de dispositivos optoelectrónicos al combinar dos funciones en un solo componente.

Las células solares tradicionales están optimizadas para convertir la luz en electricidad, pero su capacidad para emitir luz es limitada. En cambio, este nuevo diseño utiliza materiales semiconductores de perovskita, conocidos por su alta eficiencia en la absorción de luz, pero ahora mejorados para emitirla con una eficiencia récord. Según los investigadores, esta dualidad no solo mejora el rendimiento energético, sino que también abre la puerta a aplicaciones innovadoras, como paneles solares que podrían iluminar espacios por la noche o sistemas de comunicación óptica integrados.
¿Cómo funciona esta tecnología?
El secreto detrás de este avance radica en la estructura de las células de perovskita, que permite un flujo bidireccional de electrones. Cuando la luz incide sobre el material, los electrones se excitan y generan electricidad, como en una célula solar convencional. Sin embargo, al aplicar una corriente eléctrica, estos mismos electrones pueden recombinarse y emitir fotones, produciendo luz con una eficiencia cercana al 20%, un valor comparable al de los LEDs comerciales.
El profesor Thomas Kirchartz, del Departamento de Física del Imperial College y coautor del estudio, explicó: «Lo que hemos logrado es un equilibrio óptimo entre absorción y emisión de luz. Esto significa que, en condiciones ideales, una misma célula podría generar electricidad durante el día y emitir luz por la noche, reduciendo la necesidad de sistemas separados».
Aplicaciones prácticas y desafíos
Entre las posibles aplicaciones de esta tecnología destacan:

- Paneles solares inteligentes: que podrían iluminar edificios o señalización vial sin necesidad de fuentes de energía adicionales.
- Sistemas de comunicación óptica: donde las células solares podrían transmitir datos mediante pulsos de luz.
- Dispositivos portátiles: como cargadores solares que también funcionen como linternas o indicadores luminosos.
No obstante, los investigadores advierten que aún quedan desafíos por superar. La estabilidad a largo plazo de las perovskitas sigue siendo un obstáculo, ya que estos materiales pueden degradarse con la humedad o la exposición prolongada a la luz. Además, escalar la producción para aplicaciones comerciales requerirá optimizar los procesos de fabricación.
Un paso hacia la optoelectrónica integrada
Este desarrollo se enmarca en una tendencia más amplia en la investigación de materiales optoelectrónicos, donde la búsqueda de componentes multifuncionales está ganando impulso. Según el equipo, el siguiente paso será mejorar la durabilidad de las células y explorar su integración en sistemas más complejos, como ventanas inteligentes o fachadas de edificios.
Para la doctora Laura Herz, directora del Centro de Fotónica y Electrónica Cuántica de la Universidad de Cambridge y otra de las autoras del estudio, este avance «no solo demuestra el potencial de las perovskitas, sino que también redefine lo que podemos esperar de una célula solar».
Mientras la industria solar sigue buscando formas de aumentar la eficiencia y reducir costos, innovaciones como esta podrían allanar el camino hacia un futuro donde la energía limpia y la iluminación eficiente converjan en una misma tecnología.
