La Corte Suprema del Reino Unido inició este miércoles una audiencia de dos días para evaluar si la prohibición de Palestine Action, impuesta por el gobierno británico, es compatible con los derechos de libertad de expresión y reunión, según AP News. Mientras los jueces escuchaban los argumentos legales, la policía detuvo a 27 personas en el exterior del tribunal.
El desafío legal a la proscripción
Huda Ammori, cofundadora de Palestine Action, busca revocar la decisión del gobierno de designar al grupo como una organización terrorista. La apelación se centra en una cuestión jurídica clave: si la medida impuesta bajo la Ley de Terrorismo de 2000 vulnera los artículos 10 y 11 del Convenio Europeo de Derechos Humanos, que protegen la libertad de expresión y la reunión pacífica. El caso, que se desarrolla ante los jueces Reed, Sales, Lloyd-Jones, Briggs y Stephens, representa la última oportunidad legal para cuestionar la prohibición en el Reino Unido.
Raza Husain KC, representante de Ammori, argumentó ante los cinco magistrados que la proscripción es desproporcionada. Según los documentos presentados por su equipo legal, menos del 1 por ciento de las actividades de protesta de acción directa de PA durante cinco años cayeron dentro de una definición de terrorismo
, basándose en evaluaciones de los asesores del Ministerio del Interior. Husain subrayó además que el grupo nunca abogó por la violencia contra las personas
, comparando sus tácticas con las utilizadas históricamente por las sufragistas y los grupos abolicionistas.
Por su parte, el abogado del gobierno, Sir James Eadie KC, sostuvo que la decisión de la Corte de Apelaciones de mantener la prohibición fue legal y proporcional. Eadie argumentó que la caracterización de Palestine Action como un grupo de protesta de acción directa no violento fue rechazada anteriormente, señalando que los daños graves a la propiedad pueden constituir terrorismo independientemente de si existe violencia física contra personas. El Ministerio del Interior sostiene que la proscripción es necesaria para evitar que el grupo se revitalice, citando además sanciones impuestas por Estados Unidos que clasifican a Palestine Action como un grupo terrorista global.

Intervenciones y tensiones comunitarias
El caso ha atraído a diversos grupos interesados. El Jewish Leadership Council y el Community Security Trust han intervenido para apoyar al gobierno, argumentando que la organización ha expandido sus acciones para incluir el objetivo de negocios propiedad de judíos y locales en áreas de la comunidad judía
, lo cual, según estas organizaciones, constituye una forma de activismo violento que amenaza a la comunidad judía general. Adam Wagner KC, en representación de estos grupos, advirtió al tribunal que levantar la prohibición serviría como una luz verde para perpetradores de antisemitismo violento.
Apoyo académico y consecuencias públicas
El impacto de la proscripción se extiende más allá de los tribunales. Un total de 150 académicos y escritores, entre ellos la autora irlandesa Sally Rooney, enviaron una carta al Tribunal Supremo respaldando al grupo. En el exterior del tribunal, figuras como el actor Alfred Enoch se manifestaron en apoyo a los activistas. Del Naja afirmó ante Novara Media que la acción directa no es terrorismo y expresó su esperanza de que prevalezca el sentido común.
Arrestos durante la manifestación
La jornada frente al Tribunal Supremo estuvo marcada por la intervención policial. Los agentes arrestaron a 27 personas que portaban pancartas con variaciones de una publicación realizada el mes pasado por la escritora Sarah Helm, esposa del asesor de seguridad nacional del primer ministro, Jonathan Powell. Helm había escrito: Dios nos ayude a los autores que apoyamos a Palestina y a Palestine Action
.
La Policía Metropolitana confirmó los arrestos bajo sospecha de expresar apoyo a una organización proscrita. Desde la proscripción del grupo en junio de 2025, se han registrado más de 4,000 detenciones relacionadas con el apoyo a la organización bajo la Ley de Terrorismo.

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