El especialista en neurociencia Estanislao Bachrach planteó en una entrevista que cambiar la respiración alivia el dolor físico y elimina el sufrimiento mental, mientras subraya que aprender a gestionar la frustración y buscar ayuda son claves fundamentales para el bienestar emocional en la vida cotidiana.
La diferencia entre el dolor físico y el sufrimiento mental
El doctor en biología molecular Estanislao Bachrach expuso una distinción central entre las respuestas automáticas del cuerpo y la carga que impone la mente. A partir de su propia experiencia con migrañas crónicas, el especialista explicó que el dolor físico constituye una reacción natural y pasajera, mientras que el malestar psicológico prolongado surge de los patrones de pensamiento según detalló en una entrevista reciente.
Yo sufro de migrañas crónicas y empecé a darme cuenta, con la ayuda de un terapeuta cognitivo-conductual, que, además de que me dolía mucho, sufría mucho. Ahí empecé a distinguir la diferencia entre sufrir (tiene que ver más con la mente) y el dolor, que es algo natural que le pasa al cuerpo y siempre se va. El dolor aparece y siempre se va.
Estanislao Bachrach, doctor en biología molecular y divulgador de neurociencia
Para afrontar los momentos críticos, el biólogo sugirió que cada persona debe hallar métodos específicos que reduzcan el componente mental del sufrimiento. Esa asistencia no exige obligatoriamente la consulta con un médico o un terapeuta formal, ya que puede tratarse de un familiar o un amigo cercano.
El impacto de la respiración y la meditación en el cerebro
La modificación de los patrones respiratorios actúa de manera directa sobre la percepción del malestar corporal. El especialista remarcó que las herramientas más eficaces para calmar las dolencias se encuentran al alcance de la respiración y la inteligencia sensorial.

La práctica constante de la meditación transforma tanto la estructura como la función neuronal, especialmente en las áreas dedicadas a la atención. Las imágenes obtenidas por resonancia magnética permiten comprobar las modificaciones físicas que experimenta el cerebro cuando se entrena la concentración en un solo punto.
Esfuerzo sostenido para mantener hábitos saludables
Aunque la ciencia moderna respalda con evidencia el aumento del bienestar a través de estas técnicas, el mantenimiento de los hábitos saludables exige un esfuerzo sostenido en el tiempo.

El gran desafío es sostenerlo en el tiempo, porque si uno va al gimnasio a hacer bíceps dos meses y después no va más, el músculo vuelve a su lugar. Lo mismo ocurre con el cerebro.
Estanislao Bachrach, doctor en biología molecular y divulgador de neurociencia
Asimismo, el divulgador señaló que la sociedad contemporánea demanda respuestas inmediatas y que los adultos suelen carecer de la disciplina, el tiempo y la constancia que requieren los procesos de autoconocimiento. Sin embargo, insistió en que cualquier individuo puede acceder a estos recursos mediante libros, podcasts o el acompañamiento de terapeutas y entrenadores.
Verbalizar frustraciones en el entorno familiar
En el ámbito de la crianza, el especialista reflexionó sobre la importancia de la presencia familiar y el diálogo abierto dentro del hogar. Desde su perspectiva, los jóvenes deben comprender que la frustración forma parte de la experiencia humana y que los estados displacenteros no equivalen a vivencias negativas.
La frustración es algo normal, el tema es poder decirlo y buscar ayuda.
Estanislao Bachrach, doctor en biología molecular y divulgador de neurociencia
El entorno familiar cumple un rol clave cuando ofrece un espacio de confianza donde los hijos pueden verbalizar sus malestares sin temor a ser juzgados por los adultos.
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