Un concesionario de Austin Subaru, perteneciente al grupo Continental Automotive Group en Texas, ha generado una ola de indignación tras reclamar la propiedad de su perro mascota, Rally, retirándolo del hogar de un ex empleado que lo cuidó durante tres años.
Rally, un Golden Retriever adoptado de un refugio local y conocido como el «Ambassadog», servía como mascota oficial del establecimiento, apareciendo en campañas de redes sociales y anuncios locales, además de saludar a los clientes en el área de servicio y participar en eventos comunitarios.
La controversia surgió luego de que el empleado del área de marketing, quien vivía con el can y se encargaba totalmente de su cuidado, fuera despedido. A pesar del fuerte vínculo desarrollado y las peticiones del ex empleado para adoptar al perro de forma permanente, Austin Subaru exigió su devolución, argumentando derechos de propiedad y tratando al animal como un activo de la empresa en lugar de una mascota.
El caso se volvió viral a través de un hilo en el foro de Reddit r/Subaru, donde la comunidad expresó su rechazo a que el perro fuera visto como una herramienta de marketing y no como un miembro de la familia. Usuarios y clientes habituales, quienes veían en Rally un símbolo de la conexión del concesionario con la cultura amante de los perros en Austin, han criticado la decisión de la empresa.
