La inflación en Estados Unidos se aceleró al 3,7% interanual en septiembre, impulsada por un repunte del 9,1% en los precios de la gasolina y una subida mensual del IPC general del 0,6%, lo que incrementa la presión sobre el coste de vida y los tipos de interés de la Reserva Federal a pocas semanas de las elecciones del 3 de noviembre.
Gasoline prices surge, driving inflation uptick
El índice de precios al consumidor (IPC) de Estados Unidos subió un 0,6% en septiembre respecto a agosto, situando la tasa interanual en el 3,7%, según los datos oficiales publicados por el Departamento de Trabajo de EE.UU. El repunte superó el 3,4% registrado en agosto y rebasó el 3,6% que proyectaba el consenso de los analistas.
El encarecimiento de los combustibles fue clave: el índice de la gasolina se disparó un 9,1% en un solo mes, un movimiento que por sí solo explicó más de la mitad del incremento mensual del IPC.

Underlying inflation rises, pressuring Federal Reserve
El crudo Brent cotiza cerca de los 107 dólares por barril, mientras que el petróleo West Texas se sitúa en 95,96 dólares, tras los ataques registrados contra instalaciones saudíes y las tensiones en el estrecho de Ormuz que afectan al suministro global. El impacto no se limita al surtidor: las tarifas aéreas acumulan una subida cercana al 23% en comparación interanual, y el precio del diésel se mantiene por encima de los 6,50 dólares por galón.
Aunque los carburantes dominan los titulares, los analistas advierten de que las presiones sobre los precios son más amplias. La inflación subyacente, que excluye los elementos volátiles de la alimentación y la energía, avanzó un 0,3% en el mes y se situó en el 2,6% a tasa anual, superando el 2,5% que anticipaban los mercados. George Brown, economista sénior de Schroders, señaló que una lectura de la inflación subyacente superior a lo esperado se suma a las crecientes pruebas de que las presiones sobre los precios internos se están afianzando, en lugar de remitir
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Stock markets react as political tensions grow ahead of elections
Ante este escenario, los mercados financieros han recalculado de manera drástica la trayectoria probable de los tipos de interés. Según las herramientas de seguimiento de CME Group, la probabilidad de que la Reserva Federal suba 25 puntos básicos en su reunión del próximo 28 de octubre saltó hasta el 43,7% —o el 47% según distintas estimaciones de los operadores— frente al 22% previo a la publicación del dato. La rentabilidad del bono del Tesoro estadounidense a diez años reaccionó con alzas y alcanzó el 5,32%.
Wall Street abrió con descensos generalizados tras conocerse las cifras macroeconómicas. El índice Nasdaq retrocedió un 0,80% y el S&P 500 cayó un 1% en una sesión marcada por la presión sobre el sector tecnológico y los valores bancarios, donde entidades como Bank of America registraron caídas superiores al 1% en su cotización. En Europa, las bolsas mantuvieron cierta resistencia, aunque la fortaleza del dólar provocó que el euro cayera hasta los 1,11 dólares, su nivel más bajo en un año y medio.

El coste de la vida se ha convertido en el eje central del debate político a escasas semanas de las elecciones legislativas de mitad de mandato del 3 de noviembre, en las que el presidente Donald Trump y el Partido Republicano defienden su control del Congreso. Una encuesta reciente elaborada por Associated Press-NORC Center for Public Affairs Research refleja que solo el 17% de los adultos estadounidenses aprueba la gestión del mandatario respecto al coste de la vida, mientras que la aprobación general de su política económica se sitúa en el 26%.
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