En los últimos días, las autoridades sanitarias europeas han centrado su atención en una enfermedad que parecía relegada a los libros de historia de la medicina. Se han notificado algunos casos de lepra en Rumanía y Croacia, una patología infecciosa poco común en el continente desde hace décadas. La situación está bajo control y no se considera alarmante, pero vuelve a poner de relieve el tema de la circulación global de las enfermedades. Virgilio Notizie ha profundizado en la cuestión con el epidemiólogo Massimo Ciccozzi, de la Universidad Campus Bio-Medico de Roma.
¿Qué es la lepra y qué partes del cuerpo afecta?
Conocida también como enfermedad de Hansen, la lepra es una infección crónica granulomatosa causada por la bacteria Mycobacterium leprae o el relacionado Mycobacterium lepromatosis. Afecta principalmente a la piel y los nervios periféricos, pero también puede afectar a las mucosas de las vías respiratorias. Las zonas más expuestas son las extremidades, el rostro y las articulaciones. El curso es muy lento y puede durar años: si no se trata, la patología puede ser invalidante y desfigurante, pero no se considera letal.
Los casos notificados en Rumanía y Croacia
Los primeros informes llegaron de Rumanía, donde no se registraban casos de lepra desde hace 44 años. En Cluj-Napoca, en Transilvania, cuatro mujeres de origen asiático empleadas en un centro de masajes se vieron afectadas: una con diagnóstico confirmado, las otras tres aún bajo observación. Las autoridades dispusieron el cierre inmediato del establecimiento y comenzaron la investigación epidemiológica.
Poco después, se detectó un caso también en Croacia, en Split. Se trata de un hombre de origen pakistaní residente en el país desde hace unos dos años. También aquí, según las autoridades sanitarias, no se habían registrado episodios similares en más de 30 años.
Procedimientos de profilaxis y garantías
En ambos países se activaron rápidamente las medidas de profilaxis previstas. En Croacia, los contactos del paciente están bajo vigilancia y la situación se define como “totalmente controlada”. El director del Instituto Croata de Salud Pública, Bernard Kaić, explicó que el hombre había acudido a los servicios sanitarios unos diez días antes con síntomas compatibles con la enfermedad. El ministro de Salud rumano también aseguró que no existe riesgo de epidemia, destacando la baja contagiosidad de la lepra.
Modo de transmisión y tratamientos disponibles
La lepra se transmite principalmente a través de gotitas respiratorias, emitidas al toser y estornudar. Sin embargo, como explican los expertos, es necesaria una exposición prolongada para que se produzca el contagio. Los síntomas incluyen lesiones cutáneas, pérdida de sensibilidad, debilidad y posibles daños en los nervios periféricos.
La enfermedad es hoy curable gracias a una terapia combinada de fármacos antimicrobianos. El tratamiento, que puede durar entre seis y doce meses, permite en la mayoría de los casos una curación completa, si se inicia a tiempo.
El análisis de Massimo Ciccozzi
Entrevistado por Virgilio Notizie, el epidemiólogo Massimo Ciccozzi explica que es «una enfermedad de viaje» y que «es difícil pensar que la lepra sea endémica en Croacia o Rumanía». Por lo tanto, «son casos aislados, reconocidos rápidamente, y por lo tanto no hay riesgo de epidemias. Pero hoy no existen más fronteras cuando se habla de salud».
Según el epidemiólogo, cualquier patología presente en una zona del mundo puede manifestarse también a gran distancia, debido a la rapidez de los desplazamientos internacionales. Incluso Italia, aunque no registra casos desde hace mucho tiempo, estaría preparada para hacer frente a posibles notificaciones: «Contamos con estructuras de excelencia como el Spallanzani de Roma y el hospital Sacco de Milán, con profesionales capaces de reconocer y gestionar la enfermedad con prontitud».
Ciccozzi recuerda finalmente que uno de los aspectos más insidiosos es la fase pre-sintomática, durante la cual pueden producirse numerosos contagios sin que el paciente sea consciente de ello. Por eso, concluye, el seguimiento internacional sigue siendo una herramienta fundamental para prevenir la propagación de patologías raras pero aún presentes en el mundo.
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