El tratamiento Leqembi contra el Alzheimer no será cubierto por el sistema de salud belga. El ministro de Salud de Bélgica, Frank Vandenbroucke, anunció hoy que el medicamento Leqembi (lecanemab), aprobado para reducir el deterioro cognitivo en etapas tempranas de la enfermedad de Alzheimer, no será remunerado por el seguro nacional de salud. La decisión, comunicada por el gobierno belga, se basa en evaluaciones sobre su beneficio clínico frente a su costo, según fuentes oficiales.
¿Por qué Bélgica rechaza cubrir Leqembi?
Vandenbroucke explicó que la Comisión Federal de Reembolso de Medicamentos (CRM) analizó los datos disponibles y concluyó que, según los estudios presentados por la empresa farmacéutica Eisai, el tratamiento no demuestra un beneficio suficiente para justificar su inclusión en el sistema de salud público. «El balance entre eficacia y costo no es favorable», declaró el ministro en un comunicado.
El Leqembi, aprobado por la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) y la FDA de EE.UU. en 2023, es el primer fármaco diseñado para modificar la progresión de la enfermedad, no solo para aliviar síntomas. Sin embargo, su precio —alrededor de 26.500 euros anuales por paciente— y los efectos secundarios graves en algunos casos (como inflamación cerebral o accidentes cerebrovasculares) han generado debates en Europa.
¿Qué pasa con otros países?
Mientras Bélgica toma esta postura, otros gobiernos europeos evalúan el acceso al Leqembi con criterios distintos. Por ejemplo:
- Reino Unido: El Instituto Nacional para la Excelencia en Salud y Atención (NICE) recomendó en 2023 su uso solo en ensayos clínicos, citando falta de evidencia sólida sobre su impacto a largo plazo.
- Francia: La Comisión de la Transparencia de la Seguridad Social lo clasificó como «servicio médico rendible» en 2024, pero con condiciones estrictas de prescripción.
- Alemania: Las autoridades federales no lo han aprobado para reembolso, argumentando que los datos de eficacia aún son insuficientes.
Estas diferencias reflejan la división en Europa sobre cómo equilibrar innovación farmacéutica con sostenibilidad del sistema de salud, especialmente en un contexto de envejecimiento poblacional.
¿Qué opciones quedan para pacientes en Bélgica?
Quienes ya reciben Leqembi bajo prescripción privada podrán continuar su tratamiento, pero el gobierno aclaró que no asumirá los costos. Según la Asociación Belga de Alzheimer, esto afecta directamente a alrededor de 150.000 personas con diagnóstico confirmado en el país, aunque solo un 1-2% de los casos cumpliría los criterios para acceder al fármaco.

La decisión también abre un debate sobre el acceso a terapias innovadoras en Europa. Mientras algunos países priorizan la evidencia científica rigurosa, otros —como EE.UU.— han aprobado Leqembi con mayor celeridad, generando tensiones entre reguladores y pacientes. En Bélgica, el Ministerio de Salud no descarta revisar la decisión en el futuro si surgen nuevos datos.
