En un fallo histórico, un jurado de un tribunal federal de Manhattan determinó que la gigante de los conciertos, Live Nation, monopolizó ilegalmente el mercado de boletos, utilizando su poder y presión para dificultar la competencia de sus rivales.
El veredicto señala que Live Nation y su filial, Ticketmaster, representan un monopolio ilegal, aprovechando su control sobre los conciertos, la venta de boletos y los recintos para eventos como parte de su modelo de negocio.
Impacto en los consumidores
El jurado concluyó que Ticketmaster cobró un exceso de 1.72 dólares por boleto a los consumidores. Como resultado, la empresa podría ser obligada a reembolsar dicha cantidad, además de pagar daños adicionales, aunque será el juez quien decida finalmente cómo debe pagar Live Nation.

Se estima que esta decisión legal podría costarle a la compañía cientos de millones de dólares.
Un proceso legal extenso
Durante un juicio que se extendió por cinco semanas, se presentaron testimonios de figuras como Michael Rapino, jefe de Live Nation, y Ben Lovett, integrante de Mumford & Sons. El caso fue impulsado por casi tres docenas de estados que alegaban que Ticketmaster dominaba los principales recintos de conciertos y mantenía los precios elevados mediante prácticas anticompetitivas.
Rob Bonta, el Fiscal General de California y uno de los estados que persiguió estas reclamaciones, calificó el veredicto como una «victoria histórica y rotunda para los artistas, los fans y los recintos que los apoyan».
Cabe destacar que, a principios de este mes, Live Nation llegó a un acuerdo con el Departamento de Justicia en el que la empresa no admitió ninguna irregularidad. Actualmente, Live Nation tiene presencia en más de 50 países y organiza anualmente más de 50,000 conciertos y festivales.
