Químicos de EE. UU. Convierten gas natural en combustible líquido sin necesidad de calor ni presión extremos
Un equipo de químicos de la Universidad Northwestern ha desarrollado un método innovador para transformar el gas natural en combustible líquido, logrando convertir el metano directamente en metanol en un solo paso. Este avance representa una alternativa más limpia y electrificada para la producción de uno de los bloques químicos industriales más demandados del mundo.

La técnica, descrita como «rayos en una botella», utiliza pulsos de electricidad de alto voltaje en tubos de vidrio sumergidos en agua. Según Dayne Swearer, autor correspondiente del estudio, cuando el potencial eléctrico es lo suficientemente alto, se forman ráfagas de plasma o «mini rayos» dentro del reactor, similares a los de una tormenta eléctrica de verano. Este proceso permite romper los enlaces del metano sin tener que calentar todo el sistema a temperaturas extremas.
Un proceso más sostenible y eficiente
A diferencia de los métodos industriales actuales, que son intensivos en energía y emiten millones de toneladas de dióxido de carbono anualmente debido a que requieren procesos multietapa con altas presiones y calor, la nueva propuesta utiliza únicamente:
- Electricidad.
- Agua.
- Un catalizador de óxido de cobre.
El estudio, publicado en el Journal of the American Chemical Society, destaca la versatilidad del metanol resultante. Este compuesto es un ingrediente clave en la fabricación de adhesivos, pinturas y plásticos, además de ser utilizado comúnmente como solvente industrial.
Potencial como combustible limpio
Además de sus aplicaciones industriales, el metanol está ganando relevancia como un combustible de combustión más limpia para calderas industriales y barcos. Las investigaciones indican que su combustión genera menos contaminación por partículas y menores emisiones de azufre en comparación con el diésel y la gasolina.
