El presidente Lula da Silva enfatizó la importancia de salvaguardar la neutralidad del Canal, argumentando que su defensa es fundamental para asegurar un comercio internacional justo, equilibrado y regido por normas multilaterales.
Según sus declaraciones, la protección de esta vía marítima estratégica es esencial para mantener un sistema comercial global que promueva la equidad y la estabilidad en las relaciones entre las naciones.
La afirmación de Lula subraya la relevancia del Canal como un componente clave en la infraestructura del comercio mundial y la necesidad de preservar su acceso imparcial para todos los actores involucrados.
