El Ministro de Asuntos Religiosos de Malasia ha generado fuertes críticas tras sugerir que el estrés laboral podría influir en la identidad LGBTQ+ de una persona. Defensores de los derechos humanos, tanto en Malasia como a nivel internacional, han calificado las declaraciones como “deshumanizantes”.
Según el South China Morning Post, Datuk Dr Zulkifli Hasan declaró en una entrevista televisiva el lunes que cuatro factores contribuyen a lo que él denomina un “estilo de vida LGBTQ+”: el estrés excesivo relacionado con el trabajo, la presión social, las experiencias sexuales y una práctica religiosa insuficiente.
El ministro argumentó que cuando las personas se sienten exhaustas por el exceso de trabajo, el estrés puede dominar su mente y estado mental, lo que potencialmente podría llevar a cambios en su orientación sexual. Aseguró que estos problemas no surgirían si las personas se adhirieran firmemente y practicaran las enseñanzas religiosas.
Estas declaraciones fueron posteriormente mencionadas en una respuesta escrita presentada al Parlamento de Malasia, lo que amplificó aún más la atención pública y provocó una fuerte reacción en las redes sociales. Comunidades LGBTQ+, activistas por los derechos civiles y organizaciones de derechos humanos criticaron las afirmaciones por considerarlas no científicas, excesivamente generalizadas y deshumanizantes. Argumentaron que reducen la orientación sexual y la identidad de género a un supuesto subproducto del cansancio o la falta de devoción religiosa.
La reacción en línea fue rápida y, a menudo, satírica. En Malasia, los comentarios fueron ampliamente objeto de burla, con publicaciones virales en X, anteriormente Twitter, y TikTok bromeando con la frase: “Mañana todo el país debería tomarse un día libre, de lo contrario todos se volverán gays”, una línea que rápidamente se convirtió en un meme popular.
La controversia también resonó más allá de las fronteras de Malasia. En Tailandia, muchos usuarios de las redes sociales desestimaron las afirmaciones como poco realistas, comentando que las cargas de trabajo pesadas no cambian la orientación sexual de una persona, sino que simplemente aumentan el deseo de relajarse consumiendo populares series y novelas BL (boys’ love) y GL (girls’ love).
La religión es un tema delicado en Malasia, donde aproximadamente el 60% de la población es musulmana malaya.
