Cuando Marco Rubio fue confirmado el año pasado como Secretario de Estado de los Estados Unidos, Nueva Delhi recibió la noticia con gran optimismo. La trayectoria de Rubio como senador, marcada por su postura claramente pro-India y su firme oposición a China, generó expectativas en los responsables políticos sobre el inicio de una alineación sin precedentes entre ambas naciones.
Sin embargo, la realidad actual presenta matices distintos. Con motivo de su llegada a la India este sábado para una visita oficial de cuatro días —la cual incluirá paradas en Calcuta, Agra, Jaipur y Nueva Delhi—, Rubio se enfrenta a una relación diplomática que atraviesa tensiones. Actualmente, el vínculo bilateral se ve afectado por dinámicas de política transaccional, bloqueos estructurales y una creciente inquietud estratégica ante las recientes acciones de Washington.
