El Reino de Marruecos ha destacado su compromiso con el desarrollo y la gestión de recursos hídricos no convencionales durante los preparativos de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Agua, celebrada en Dakar.
Una delegación marroquí participó en la reunión preparatoria del evento, programado para diciembre de 2026 en los Emiratos Árabes Unidos. Asimismo, intervino en una mesa redonda interactiva (B) titulada «El agua al servicio de la prosperidad», copresidida por China y España. En este marco, Marruecos presentó sus iniciativas para movilizar y gestionar las aguas no convencionales, consideradas un eje estratégico clave para abordar la escasez de agua y garantizar una gestión sostenible e integrada de los recursos hídricos.
En paralelo a las sesiones, se llevó a cabo un encuentro con representantes de la FAO, con el objetivo de fortalecer la cooperación con Marruecos. Este encuentro se produce tras la concesión a la organización del Gran Premio Mundial Hassan II del Agua en 2024, dotado con 500.000 dólares, durante el 10º Foro Mundial del Agua celebrado en Bali. Una contribución adicional equivalente ha permitido ampliar la iniciativa National Water Roadmaps a países como Marruecos, Senegal, Mauritania, Túnez y Gambia.
La delegación marroquí enfatizó que su hoja de ruta nacional se articulará con la finalización del Plan Nacional del Agua y de la Estrategia Nacional del Agua, con un horizonte temporal que se extiende hasta 2050.
Asimismo, se informaron los intercambios con la asociación Sanitation and Water for All, particularmente en lo referente a la contratación de un coordinador para la región MENA, y el seguimiento del proceso de adhesión de Marruecos a la Organización Mundial del Agua, con sede en Riad.
Finalmente, Marruecos participó en las consultas relativas a la elaboración del Primer Plan de Implementación 2026-2033 de la Visión y Política Africana del Agua, con miras a 2063. En su calidad de Vicepresidente para el Norte de África de AMCOW, el Reino presentó propuestas centradas en la sostenibilidad, la resiliencia climática y el uso de tecnologías innovadoras, incluyendo la digitalización y la inteligencia artificial aplicadas al sector del agua.
