McKinsey lanza una herramienta de IA para democratizar la preparación de sus candidatos
La consultora global McKinsey ha dado un paso significativo en sus procesos de selección al implementar una herramienta basada en inteligencia artificial diseñada para ayudar a los candidatos a prepararse para sus entrevistas. Esta iniciativa, lanzada en abril, busca ofrecer un punto de partida equitativo para quienes aspiran a puestos de nivel inicial, como analistas de negocios y asociados.
Marie Christine Padberg, codirectora global de atracción de talento de McKinsey, señaló que el objetivo es evitar que los aspirantes sientan la necesidad de recurrir a servicios externos de preparación, los cuales pueden llegar a costar desde unos pocos cientos hasta más de 2.000 dólares. «Queremos democratizar la preparación dándole a todos el mismo punto de partida y acceso a una gama completa de recursos sin costo alguno», explicó Padberg.
Un entrenamiento sin límites
La herramienta permite a los candidatos realizar intentos ilimitados de los casos de estudio cuantitativos, una parte fundamental del proceso de selección que simula escenarios empresariales reales. Antes de esta actualización, los aspirantes solían tener acceso a un número muy limitado de casos de práctica. Ahora, la plataforma ofrece ejemplos en 15 industrias diferentes, generando un nuevo desafío cada vez que se utiliza.

En su primer mes de funcionamiento, la herramienta fue utilizada por 10.000 personas. Según Padberg, aunque McKinsey no rastrea el desempeño individual de los candidatos en la plataforma, la IA ayuda a mitigar los nervios asociados a las pruebas cuantitativas. «Es un elemento que suele generar mucha ansiedad, porque realizar tareas matemáticas es una cosa, pero hacerlo mientras alguien te observa es otra muy distinta», comentó.
El valor del factor humano
A pesar de la apuesta por la tecnología, la firma mantiene una postura firme sobre la importancia de la interacción personal. Padberg enfatizó que McKinsey no busca candidatos sobrepreparados o que actúen de manera ensayada: «Queremos llegar a la profundidad de las habilidades y capacidades de una persona a través de una conexión y una conversación».
El uso de la inteligencia artificial también se está extendiendo a otras áreas de la empresa. Además de la herramienta de práctica, McKinsey utiliza simuladores para capacitar a sus entrevistadores y ha comenzado a probar una IA como primer filtro para roles específicos, como tecnología y gráficos visuales. No obstante, la empresa subraya que las decisiones finales de contratación no serán delegadas a las máquinas.
«Al final del día, contratamos humanos; te unes a una empresa humana», afirmó Padberg. «Creemos que la entrevista en persona es absolutamente crucial».
Con una tasa de aceptación que ronda el 1% de aproximadamente un millón de currículos recibidos cada año, McKinsey busca identificar talentos capaces de realizar tareas que la IA aún no puede replicar fácilmente: hacer preguntas más profundas, aplicar el juicio crítico, generar confianza y adaptarse a cambios constantes en el entorno laboral.
