Los mercados financieros de Estados Unidos experimentaron una jornada de volatilidad, marcada por el retroceso de los principales índices desde niveles récord, impulsado principalmente por la incertidumbre en la relación entre Estados Unidos e Irán.
Baja generalizada en Wall Street
Al cierre de la sesión, los tres índices principales registraron caídas colectivas. El Dow Jones sufrió un descenso de más de 300 puntos, mientras que el S&P 500 retrocedió tras haber alcanzado máximos históricos. En el ámbito corporativo, se observó un comportamiento mixto: mientras que Amazon cayó un 1.39%, las acciones de Apple alcanzaron un nuevo récord histórico.
A pesar de la tendencia negativa general, los sectores de software y aplicaciones de Inteligencia Artificial (IA) mostraron una fortaleza contraria al mercado, logrando mantenerse firmes frente a las pérdidas del resto del sector.
Impacto en materias primas y energía
El mercado de energía reflejó la inestabilidad geopolítica. El petróleo estadounidense registró inicialmente una caída del 4%, aunque los precios internacionales mostraron una recuperación hacia el final de la jornada, cerrando en aproximadamente 100 dólares por barril.

Por otro lado, el mercado de metales preciosos mostró un desempeño positivo, destacando la plata, que aumentó un 5% para regresar a la cotización de los 80 dólares.
Contexto geopolítico
Este clima de inestabilidad financiera se atribuye a la incertidumbre sobre la situación entre Estados Unidos e Irán, mientras los inversionistas permanecen a la espera de la respuesta de Teherán respecto a un acuerdo de paz.
