La tensión en el mercado laboral neerlandés, aunque persiste a niveles elevados, muestra signos de moderación. Datos recientes indican una ligera disminución en la escasez de mano de obra, aunque la situación sigue siendo ajustada.
En 2023, el empleo en los Países Bajos aumentó un 2 por ciento, lo que equivale a un incremento de 162 mil puestos de trabajo. Si bien este crecimiento es positivo, representa una desaceleración en comparación con el aumento de 3,7 por ciento (289 mil puestos de trabajo) registrado en 2022, impulsado por la recuperación económica tras la crisis del COVID-19.
Por provincia, Noord-Holland experimentó el mayor aumento en el empleo, con un 3,1 por ciento. Groningen y Limburg, por otro lado, registraron el crecimiento más modesto, con un 1 por ciento. Es importante destacar que Groningen y Limburg ya habían mostrado un ritmo de crecimiento del empleo más lento que el promedio nacional en 2022.
En el primer trimestre de 2026, se observó una disminución en el número de vacantes disponibles. Paralelamente, se registró un aumento en el número de personas desempleadas, lo que confirma la tendencia a la baja en la tensión del mercado laboral.
La situación es particularmente preocupante en West-Brabant, donde casi el 8 por ciento de los jóvenes se encuentran sin empleo. En 2023, un 6 por ciento más de jóvenes en esta región se incorporaron a las listas del desempleo, elevando el número total de jóvenes sin trabajo a aproximadamente 5.000, lo que representa el 7,7 por ciento de la población activa de la región.
En resumen, el mercado laboral neerlandés se encuentra en un proceso de enfriamiento, con una disminución en las vacantes y un ligero aumento del desempleo. Si bien la escasez de mano de obra persiste, la situación parece estar menos tensa que en períodos anteriores.
