La adquisición, por un valor superior a los 2.000 millones de dólares, de la startup de inteligencia artificial agente Manus por parte del gigante estadounidense de las redes sociales Meta Platforms podría enfrentar un escrutinio por parte de Pekín debido a los controles de exportación de tecnología, advierten expertos.
En un comentario publicado en WeChat el sábado, Cui señaló que la cuestión central es “si existe alguna tecnología cuya exportación esté prohibida o restringida por las leyes y regulaciones chinas, pero que haya sido transferida al extranjero sin autorización”.
Citó las Regulaciones chinas actuales sobre la Administración de la Importación y Exportación de Tecnología, añadiendo que los reguladores tendrían que evaluar “cuándo, de qué manera y qué tecnologías fueron transferidas al extranjero por las entidades de Manus en territorio chino, incluyendo tanto a personas físicas como jurídicas”.
Cui observó que no ha habido confirmación de que los miembros del equipo central de Manus hayan renunciado a la nacionalidad china, ni ninguna indicación de que, como individuos, ya no estén sujetos a la jurisdicción china. Añadió que la matriz continental de Manus, Butterfly Effect, sigue estando bajo el control del equipo fundador, y que su trabajo inicial de investigación y desarrollo tuvo lugar en China.
El acuerdo ha captado la intensa atención de la industria por lo que parece ser un retorno asombroso para los fundadores y los primeros inversores. También se produce en un contexto de creciente divergencia tecnológica entre Estados Unidos y China, marcada por un mayor control de Washington sobre las inversiones salientes de empresas y particulares de capital riesgo estadounidenses, así como por restricciones a las exportaciones de tecnología avanzada.
