La esquiadora suiza Michelle Gisin sufrió una grave caída durante un entrenamiento de descenso en St. Moritz el jueves, resultando en múltiples lesiones que incluyen desgarros de ligamentos en la rodilla izquierda, una lesión en la columna cervical y daños en la muñeca derecha.
Gisin, medallista de oro olímpica en dos ocasiones, fue trasladada en helicóptero desde la pista hasta un hospital en Zúrich, donde fue sometida a cirugías en la columna cervical y en la mano derecha poco después de la caída. Swiss-Ski confirmó que ambos procedimientos “fueron bien” y que Gisin estaba consciente y comunicándose con su equipo con un mensaje positivo. “Nos grabó un mensaje de voz esta mañana. Está bien dadas las circunstancias y ha deseado lo mejor al equipo”, declaró Beat Tschuor, entrenador jefe del equipo femenino suizo, a los medios suizos.
Exámenes médicos posteriores revelaron que Gisin también sufrió un desgarro del ligamento cruzado anterior (LCA) y del ligamento colateral medial (LCM) en su rodilla izquierda. Estas lesiones requerirán un tercer procedimiento quirúrgico una vez que se haya recuperado lo suficiente de las operaciones anteriores. Swiss-Ski informó que permanecerá hospitalizada “por unos días más” y que su recuperación está progresando de manera constante, señalando que ya puede moverse con muletas.
El accidente ha tenido un gran impacto en la comunidad del esquí, incluyendo a su pareja, el esquiador italiano Luca de Aliprandini, quien describió competir poco después del incidente como “la carrera más difícil de mi vida”. Añadió que Gisin está “mejorando hora a hora” y que “tomará tiempo recuperarse, pero considerando cómo sucedieron las cosas, estamos agradecidos de que esté bien”.
La temporada de Gisin, y probablemente su campaña olímpica, ahora enfrenta un largo camino por delante mientras se enfoca en la rehabilitación y las próximas cirugías.
