El receptor de los San Francisco 49ers, Mike Evans, es duda para el partido del domingo contra los Denver Broncos debido a una lesión en las costillas sufrida la semana pasada, aunque el entrenador Kyle Shanahan confirmó que el veterano hará todo lo posible por jugar.
La incertidumbre rodea la alineación ofensiva de los San Francisco 49ers de cara al enfrentamiento de la Semana 4 frente a los Denver Broncos en el Levi’s Stadium. El receptor abierto Mike Evans figura oficialmente como cuestionable y se perfila como una decisión de última hora para el compromiso del domingo, según declaró el entrenador en jefe Kyle Shanahan sobre el estado físico de su receptor.
Evans se ausentó de las prácticas de miércoles y jueves, pero reapareció en el campo con uniforme durante la sesión del viernes, realizando algo de carrera en el costado durante la porción temprana y abierta del entrenamiento. El veterano receptor busca mantener su presencia en el emparrillado a pesar de las molestias físicas originadas en la victoria de la semana anterior contra los Arizona Cardinals.
La jugada del golpe y el dolor en el pecho
El percance físico ocurrió durante la primera mitad del encuentro contra Arizona, cuando Evans sintió que no sabía exactamente cuándo sucedió, pero al correr una ruta, girar y sentir como si alguien lo hubiera apuñalado en el pecho. Previamente en ese partido había recibido un fuerte golpe sobre el medio por parte del profundo Budda Baker, aunque señaló que eso lo sintió más en la cabeza.
La gravedad inicial obligó a que el jugador fuera a la hierba, caminara lentamente hacia la banda y abandonara el terreno de juego en carrito rumbo a los vestidores. No obstante, los reportes médicos iniciales filtrados por el informante de la NFL Ian Rapoport descartaron un problema de larga duración.
«Es mi trabajo. Me enorgullece intentar uniformarme cada vez que tengo la oportunidad. Si la lesión no es insoportable y puedes jugar con ella, no me la perderé. Pero si hay algo con lo que puedo jugar, voy a estar ahí para mi equipo lo mejor que pueda.»
Mike Evans, receptor de los San Francisco 49ers, vía ESPN
Para proteger la zona afectada, Evans indicó que no planea usar una pechera protectora («flak jacket») porque se ve un poco débil y es más para los mariscales de campo, prefiriendo en su lugar una camiseta de compresión que tenga acolchado integrado. Además, el jugador recordó que ya ha atravesado por una situación similar con anterioridad jugando para los Tampa Bay Buccaneers en noviembre de 2022.

Incentivos contractuales y mentalidad veterana
Más allá de su compromiso deportivo, el rendimiento de Evans en el campo conlleva un impacto financiero directo. Según datos de Spotrac difundidos por medios locales sobre los incentivos del contrato, el receptor posee un acuerdo que le otorga hasta 1.5 millones de dólares adicionales si disputa el 75 % de las jugadas ofensivas de la temporada regular, añadiendo 500,000 dólares por cada ronda de postemporada a la que avancen los 49ers.
Hasta el momento, el jugador se encuentra aproximadamente en el 56 % de participación en el año, tras registrar un 75 % en el partido inaugural en Melbourne, un 54 % ante Miami y un 33 % frente a Arizona.
«Él tiene una mentalidad de la vieja escuela y no quiere perdérselo. Mike hará todo lo posible, y veremos a dónde nos lleva eso.»
John Lynch, gerente general de los San Francisco 49ers, vía Bleacher Report
Bajas confirmadas y otros reportes médicos en San Francisco
Mientras el caso de Evans acapara la atención ofensiva, el cuerpo técnico ya oficializó las ausencias para el duelo dominical. Los 49ers descartaron por completo al ala defensiva Nick Bosa debido a una lesión en la pantorrilla, al tacle defensivo James Thompson Jr. por un esguince de tobillo y al liniero defensivo Mykel Williams por una lesión en la rodilla.
En el apartado de dudas junto a Evans figuran el apoyador Dre Greenlaw con molestias en el cuádriceps y el liniero Keion White por una lesión en el tendón de la corva, ambos tras perderse las prácticas de miércoles y jueves y trabajar de forma limitada el viernes. Por el contrario, el tacle ofensivo Trent Williams superó sus molestias en el cuello y entrenó con normalidad.
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