El huracán Isaías tocó tierra en la localidad de Destin, Florida, como un ciclón de categoría 2 con vientos sostenidos de 169 kilómetros por hora, tras dejar cortes eléctricos masivos y obligar a evacuaciones preventivas en varios estados de la costa del Golfo.
Más de 418.000 hogares y negocios se quedaron sin electricidad en la región.
El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos confirmó que el meteoro cruzó la costa noroeste del estado con vientos máximos que alcanzaron las 105 millas por hora, debilitándose ligeramente tras haber rozado la categoría 3 horas antes. Las autoridades locales y federales movilizaron recursos de emergencia mientras el sistema avanzaba tierra adentro.
Apagones y suspensión petrolera en el Golfo de México
La llegada del ciclón provocó interrupciones generalizadas en el suministro de energía, con afectaciones severas en el oeste del Panhandle de Florida y zonas costeras de Alabama, donde los apagones superaron rápidamente los 115.000.
En su trayectoria previa hacia el norte, el meteoro rozó la península de Yucatán, propiciando la cancelación de clases en un mínimo de 18 municipios ubicados en el sur mexicano y el cierre de terminales portuarias en el Golfo. Las empresas del sector energético en Estados Unidos buscaron reducir los riesgos para sus empleados y evitar daños mayores en sus instalaciones tras haber reportado previamente que cerca del 25 % de la producción regional permanecía suspendida.
Evacuaciones y marejadas ciclónicas
Ante la amenaza de inundaciones costeras severas, los gobiernos estatales decretaron estados de emergencia y emitieron órdenes de evacuación obligatoria.
Los especialistas del clima alertaron acerca de un incremento en el nivel del mar, estimando que este podría rebasar la superficie entre 1,8 y 2,7 metros (de 6 a 9 pies) en el segmento situado entre Grayton Beach y la línea divisoria de Alabama y Florida, catalogado como uno de los sectores con mayor vulnerabilidad ante anegaciones costeras. Residentes locales en comunidades como Gulf Breeze tapiaron ventanas, apilaron sacos de arena y reunieron suministros antes de la llegada del temporal. Maranie Adams, vecina de Gulf Shores que decidió capear el huracán en casa junto a su esposo y sus dos hijos adultos, señaló que la situación realmente se trata de preparación
.
Se deben apresurar los preparativos porque el tiempo se deteriorará rápidamente.
Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos, informe oficial
Trayectoria hacia el interior
El meteoro se formó en un contexto inusualmente tardío para la temporada atlántica debido a la influencia del fenómeno de El Niño. Entre los huracanes más destacados que han golpeado el este de Estados Unidos durante episodios previos de El Niño figuran Lili en 2002, Iván en 2004 e Idalia en 2023, mientras que el huracán Andrew en 1992 no se formó sino hasta agosto. Phil Klotzbach, investigador de la Universidad Estatal de Colorado, señaló que se trataba de uno de los años de El Niño más fuertes de los que se tenga registro y que su impacto definitivo estaría por verse.
Mientras el centro de la tormenta cruzaba la costa, estaciones meteorológicas locales registraron ráfagas destructivas y acumulados significativos de lluvia de entre 10 y 20 centímetros (4 a 8 pulgadas) o más desde el sur de Alabama hasta el suroeste de Georgia. Phil Klotzbach no especificó cuándo concluirá el impacto definitivo del fenómeno en la región.
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