Durante las recientes prácticas, se ha expresado la necesidad de una mayor intervención del entrenador, identificado como «Mitch», para dinamizar el juego. La crítica principal se centra en la falta de movimiento del equipo y la tendencia a permanecer estáticos en el campo.
Se solicita a Mitch que utilice las pausas estratégicas (timeouts) de manera más efectiva, no solo para detener el juego, sino también para instruir a los jugadores a mantener la circulación del balón y evitar la inactividad. La petición subraya la importancia de que el entrenador asuma plenamente su rol de guía y director técnico durante las jugadas.
