El futuro de Moana Pasifika en el Super Rugby del Pacífico genera creciente preocupación tras la decisión de Nueva Zelanda Rugby de reforzar a los cinco equipos kiwis mientras el equipo pasifika se dirige hacia una caída aparentemente inevitable. El Ministro de Deportes del gobierno confirmó que no intervendrá para salvar la franquicia, dejando su destino en manos de las autoridades deportivas.
Jugadores y figuras del rugby expresaron su pesar por la situación. Brett McKay y Liam Napier describieron el escenario como «destrozador», analizando las razones detrás del colapso del equipo. Por su parte, el capitán Steven Umaga planteó una pregunta contundente: «Si no somos nosotros, ¿entonces qué?», reflejando el temor de que la desaparición de Moana Pasifika signifique más que una pérdida deportiva.
Voces desde dentro del entorno del equipo enfatizaron el impacto comunitario: «No solo perdemos un equipo, perdemos un pueblo», señalando que la franquicia representa mucho más que un simple proyecto deportivo para las comunidades pasifika de Nueva Zelanda.
