La muerte del militante identitario Quentin Deranque el sábado, agredido por militantes antifascistas durante un evento de la eurodiputada Rima Hassan en Lyon, ha provocado una fuerte conmoción política en Francia y ha afectado a La Francia Insumisa (LFI) y a la izquierda en general.
Entre los nueve sospechosos detenidos el martes se encuentran antiguos miembros de la Jeune Garde, un grupo disuelto por el gobierno pero defendido por el partido de Jean-Luc Mélenchon. El cofundador de este grupo, conocido por su violencia, es el diputado de LFI, Raphaël Arnault, quien ya ha sido condenado en el pasado por actos de violencia en grupo. Jacques-Elie Favrot, uno de sus asistentes parlamentarios, también figura entre los detenidos esta semana.
