La República Democrática del Congo (RDC) se enfrenta a un brote de fiebre del Ébola provocado por una cepa del virus que presenta una alta letalidad y una compleja situación sanitaria.
De acuerdo con las autoridades sanitarias, se han registrado ya entre 87 y 88 muertes en la República Democrática del Congo, además de un fallecimiento reportado en Uganda, país vecino.
La gravedad de la situación radica en que la cepa activa del virus «no tiene vacuna ni tratamiento específico», lo que conlleva un «tasa de letalidad muy importante», según se ha informado.
Ante la peligrosidad de esta variante, el CDC África ha alertado sobre un riesgo elevado de propagación regional del virus, subrayando la vulnerabilidad de la zona afectada por la ausencia de herramientas médicas específicas para combatir esta cepa.
