La alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, instó al gobierno de Estados Unidos a disipar las posibles inquietudes de los visitantes que llegarán al país para la Copa Mundial de Fútbol. “Debemos mostrarle al mundo un rostro mejor, que damos la bienvenida a las personas y que no tendrán problemas para ingresar”, declaró Bass el miércoles durante un evento del comité organizador local del Mundial.
La mandataria, de filiación demócrata, añadió que “este mensaje también debe provenir de la Casa Blanca. Son ellos quienes deben transmitirlo”. Bass hizo estas declaraciones en un contexto marcado por la tensión generada por incidentes en Minneapolis, donde agentes de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) abatieron a dos personas.
Estados Unidos, junto con Canadá y México, será sede del torneo de fútbol con 48 equipos, albergando 78 de los 104 partidos. Existe preocupación entre aficionados nacionales e internacionales de que el gobierno estadounidense pueda intensificar las acciones contra la inmigración irregular.
A principios de semana, se informó además que agentes de ICE viajarán a los Juegos Olímpicos en el norte de Italia. Tilman J. Fertitta, embajador de Estados Unidos en Italia, afirmó el miércoles que desempeñarán un papel “asesor”. Bass, por su parte, calificó el despliegue de agentes de ICE como “muy alarmante, ya que envía un mensaje muy intimidatorio al mundo”.
