Un nuevo sistema nanolamelar administrado por vía intranasal se está investigando como una posible terapia para el ictus isquémico. Este sistema está diseñado para dirigirse específicamente a las mitocondrias, los orgánulos celulares responsables de la producción de energía, que a menudo se ven dañados durante un ictus.
La investigación sugiere que al administrar este sistema directamente a la nariz, se podría lograr una entrega más eficaz del tratamiento al cerebro, minimizando los efectos secundarios sistémicos. El objetivo es proteger y restaurar la función mitocondrial en las células cerebrales afectadas, lo que podría mejorar los resultados clínicos para los pacientes que sufren un ictus isquémico.
Este enfoque innovador podría representar un avance significativo en el tratamiento del ictus, ofreciendo una nueva vía para proteger las neuronas y promover la recuperación después de un evento isquémico.
