La NASA ha clasificado formalmente la misión de vuelo tripulado CST-100 Starliner, lanzada por Boeing, como un incidente de máxima gravedad, o Type A mishap. El anuncio se realizó durante una conferencia de prensa el pasado jueves 19 de febrero, tras la publicación del informe final de la investigación que reveló una serie de problemas graves, desde fallos de hardware hasta deficiencias en la toma de decisiones.
Esta decisión marca un reconocimiento serio de los desafíos que enfrenta el desarrollo de naves espaciales comerciales. La misión Starliner, que inicialmente se planeó como breve, se prolongó por más de tres meses en órbita debido a problemas técnicos que ponían en peligro la seguridad.
Cronología de la Misión y Obstáculos Técnicos Cruciales
La primera misión tripulada de Starliner se lanzó el 5 de junio de 2024, llevando a dos astronautas de la NASA, Butch Wilmore y Suni Williams, a la Estación Espacial Internacional (ISS). Originalmente, el vuelo estaba programado para durar entre 8 y 14 días. Sin embargo, el equipo en tierra detectó problemas serios en el sistema de propulsión de Starliner mientras la nave se encontraba en órbita, lo que obligó a extender la estancia en el espacio hasta 93 días.
Los problemas técnicos identificados incluyeron fallos en varios propulsores o reguladores de empuje. Esta situación provocó que Starliner perdiera parte de su capacidad de maniobra al acercarse a la ISS, una situación muy arriesgada para la seguridad de la tripulación. Según informes de AcehGround, la NASA tomó entonces la crucial decisión de traer de vuelta la nave sin Wilmore y Williams. Ambos astronautas finalmente regresaron a la Tierra de forma segura a través de la misión SpaceX Crew-9 en marzo de 2025.
Resultados de la Investigación en Profundidad y Hallazgos Clave
En respuesta al incidente, la NASA formó un Equipo de Investigación del Programa independiente en febrero de 2025. Este equipo tuvo la tarea de investigar exhaustivamente las causas de los diversos problemas encontrados durante la misión. El informe final, de más de 300 páginas, se completó en noviembre de 2025 y se publicó a principios de este año.
La investigación reveló que el incidente fue causado por una serie de factores interrelacionados. Estos incluyen fallos de hardware, lagunas en el proceso de calificación técnica, errores en la toma de decisiones y una cultura operativa inconsistente con los estándares de seguridad de la NASA para vuelos tripulados. El informe también destacó que no solo se trataba de problemas técnicos, sino también de cuestiones de liderazgo y supervisión del programa que empeoraron la situación general.
Considerando la pérdida de control de la nave en una fase crítica al acercarse a la ISS y los importantes costes de la pérdida, la NASA clasificó la misión como un Type A mishap. Esta clasificación representa el nivel de gravedad más alto, comparable a incidentes importantes en la historia de la aviación espacial. Aunque no hubo heridos, esta designación confirma el potencial riesgo grave para la seguridad humana inherente al incidente.
Compromiso de la NASA con la Seguridad Futura
El nuevo jefe de la NASA, Jared Isaacman, afirmó que la agencia espacial continuará trabajando estrechamente con Boeing. El objetivo es comprender y abordar los problemas técnicos existentes, así como implementar todas las recomendaciones de la investigación antes de que se lleve a cabo la próxima misión. El informe completo, incluida una versión editada para proteger información confidencial, está ahora disponible en línea y pronto se proporcionará una versión que cumpla con los estándares de accesibilidad 508 en el sitio web oficial de la NASA.
La NASA declaró que las valiosas lecciones aprendidas de esta misión se utilizarán para mejorar la seguridad de la tripulación y los programas espaciales futuros. Starliner aún debe pasar por una serie de reparaciones y pruebas exhaustivas. La NASA se compromete plenamente a no volar más misiones tripuladas hasta que se resuelvan por completo todos los hallazgos de la investigación, garantizando la máxima seguridad para los astronautas.
