La abogada sudafricana Navi Pillay ganó el Premio Nobel de la Paz 2026, anunciado el 9 de octubre en Oslo por el Comité Noruego del Nobel, mientras el presidente estadounidense Donald Trump quedó nuevamente fuera del galardón tras una intensa campaña en el Despacho Oval.
El Comité Noruego del Nobel otorgó el galardón a Navi Pillay por sus esfuerzos para promover la paz y el derecho internacional.
La trayectoria de Navi Pillay en la justicia internacional
La carrera de Pillay abarca décadas en tribunales de Sudáfrica, donde defendió a activistas contra el apartheid. Jørgen Watne Frydnes, presidente del Comité Noruego del Nobel, destacó que el derecho internacional y sus instituciones son la piedra angular de un mundo más pacífico. Entre 2008 y 2014, Pillay se desempeñó como alta comisionada de la ONU para los derechos humanos. Pillay también fue jueza de la Corte Penal Internacional entre 2003 y 2012 y formó parte del Tribunal Penal Internacional para Ruanda, donde presidió un caso histórico que estableció que la violación y la agresión sexual podían constituir actos de genocidio.
El premio se decidió entre un total de 287 candidaturas, que incluyeron 208 nominados individuales y 79 organizaciones. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Palestina celebró la decisión al declarar que el reconocimiento honra a quienes defienden con firmeza la justicia y el derecho internacional.
Por el contrario, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel emitió una dura respuesta calificando la decisión de premiar a Pillay como un estímulo al odio contra Israel y comparando el hecho con la propaganda de Joseph Goebbels. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó que el comité perdió su brújula moral al honrar a una persona intolerante, mientras que la propia Pillay destacó que su labor consiste simplemente en decir la verdad.

Desde Nuremberg, Alemania, donde asistía al Foro de Nuremberg, Pillay recibió aplausos de sus colegas tras conocer el fallo.
Si aplauden un poco más, tal vez comparta este premio con Trump.
Navi Pillay, galardonada con el Premio Nobel de la Paz
El esfuerzo final de Donald Trump en el Despacho Oval
Semanas antes del anuncio, el presidente Donald Trump realizó una última gestión en el Despacho Oval argumentando que merecía la distinción por sus intervenciones para resolver conflictos globales. Sin embargo, el comité optó por reconocer a la jurista internacional, lo que deja al mandatario sin el galardón que públicamente ha codiciado.
El jefe de la Casa Blanca había sostenido que había puesto fin a ocho guerras y criticó la concesión de premios anteriores, incluyendo el otorgado a Barack Obama en 2009. El año pasado, Trump tampoco fue seleccionado y el reconocimiento recayó en la opositora venezolana María Corina Machado, quien posteriormente entregó su medalla al mandatario estadounidense en enero, un gesto que el Instituto Noruego del Nobel aclaró a través de su portavoz Erik Aasheim no transfiere ni revoca el título oficial.
Las predicciones en mercados de apuestas como Kalshi y Polymarket habían situado las opciones de Trump por debajo del uno por ciento de probabilidad, mientras que las nominaciones oficiales respaldadas por líderes de gobiernos como los de Pakistán, Israel y Camboya tampoco lograron inclinar la balanza a su favor este año. Tras conocerse el fallo, el mandatario compartió en sus redes sociales críticas emitidas por su equipo jurídico contra la decisión del comité noruego.
Sanciones contra la Corte Penal Internacional tras el fallo
La elección de una figura central del derecho internacional ocurre en un contexto de tensión entre Washington y los tribunales de La Haya. Horas después de conocerse el galardón, la administración estadounidense impuso duras sanciones financieras contra la Corte Penal Internacional, amenazando con poner fin a la institución si no frenaba sus amenazas. Marco Rubio declaró en un comunicado que las medidas buscan prohibir transacciones con dicho tribunal y recortar su capacidad de operar.
El premio de este año incluye una medalla, un diploma y una dotación económica de 12 millones de coronas suecas, aproximadamente 1,2 millones de dólares. La entrega oficial se celebrará en Oslo el 10 de diciembre, coincidiendo con el aniversario luctuoso de Alfred Nobel.
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