El agua, el mejor expectorante natural para niños
Ante un cuadro de tos en niños, los expertos recomiendan comenzar con la solución más sencilla: el agua. Aumentar la ingesta de líquidos a lo largo del día ayuda a mantener la garganta hidratada y facilita la eliminación de la mucosidad. Una garganta seca es uno de los principales desencadenantes de los accesos de tos.
Control de la humedad en la habitación: la regla del 40-50%
Durante el invierno, el uso de calefacción tiende a resecar el aire en los hogares, lo que puede irritar las vías respiratorias de los niños.
- Solución: Mantener un nivel de humedad entre el 40% y el 50% en la habitación donde duerme el niño. Si no se dispone de un humidificador, se puede colocar un recipiente con agua sobre el radiador o un paño húmedo.
Remedios naturales para aliviar la tos (a partir de 1 año)
Si su hijo no es alérgico a la miel o al polen y tiene más de un año, puede aprovechar los beneficios de la naturaleza.
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Agua tibia con miel y limón: Suaviza la garganta y alivia la irritación.
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Té de jengibre: Posee propiedades antiinflamatorias naturales.
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Melaza y pimienta negra: Esta combinación tradicional puede ayudar a reducir la sensación de picazón en la garganta.
Modificar la posición al dormir
La tos causada por el goteo nasal suele empeorar por la noche. En lugar de acostar a su hijo completamente plano, eleve ligeramente su cabeza con una almohada para evitar que el goteo nasal llegue a la garganta y facilitar un descanso más reparador.
Los expertos advierten que, a pesar de aplicar estos remedios caseros, es importante buscar atención médica inmediata si presenta alguno de los siguientes síntomas:
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Fiebre que persiste por más de 3 días y no cede.
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Respiración rápida y dificultosa.
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Labios morados o debilidad generalizada.
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Tos con un sonido similar a un ladrido.
