En Bélgica, un cambio normativo reciente ha eliminado la obligación de informar a las aseguradoras sobre un diagnóstico de cáncer si este ocurrió hace más de cinco años. Según la nueva regulación, los pacientes que superaron la enfermedad sin recurrencias en ese plazo ya no tendrán que revelar su historial médico a las compañías de seguros al contratar pólizas, incluyendo seguros de salud, vida o de invalidez.
Esta medida busca proteger la privacidad y reducir el estigma asociado al cáncer, permitiendo que las personas afectadas puedan reintegrarse plenamente a la vida cotidiana sin temor a consecuencias en su acceso a servicios financieros o de cobertura médica. La normativa, que forma parte de una revisión más amplia de las políticas de discriminación en seguros, también refuerza el principio de que el estado de salud pasado no debe ser un obstáculo para obtener protección adecuada.
Sin embargo, es importante aclarar que las aseguradoras aún pueden solicitar información médica relevante si el cáncer fue diagnosticado en un período más reciente o si existe evidencia de que la enfermedad persiste o ha reaparecido. La decisión se basa en criterios médicos y legales que evalúan el riesgo actual, no en antecedentes lejanos sin impacto demostrado en la salud presente.
Este avance normativo refleja una tendencia creciente en Europa y otros países para equilibrar el derecho a la privacidad con la necesidad de transparencia en los seguros, especialmente en casos donde el tratamiento exitoso ha demostrado que el paciente ya no representa un riesgo comparable al momento de la contratación.
Para más detalles sobre cómo esta medida afecta a los seguros de salud y otros tipos de pólizas, se recomienda consultar directamente con las aseguradoras o con organismos reguladores como la Autoridad de Servicios y Mercados Financieros de Bélgica (FSMA).
