Las autoridades de Estocolmo han anunciado una nueva normativa para los baños de vapor en la ciudad, que elimina el requisito de membresía para acceder a ciertas instalaciones públicas. Según informaron fuentes municipales, el cambio busca facilitar el acceso a estos espacios, promovidos como parte de una estrategia más amplia de bienestar urbano. La medida responde al creciente interés por el hábito del baño de vapor, que ha experimentado un notable auge entre los residentes en los últimos años.
Los responsables destacaron que, si bien se elimina el requisito de inscripción previa, se mantendrán otros protocolos de uso para garantizar el orden y la higiene en los recintos. Se espera que la modificación entre en vigor en los próximos meses, tras un período de ajustes técnicos y comunicaciones a los usuarios.
La iniciativa se enmarca dentro del objetivo declarado por el encargado de transporte de la ciudad de transformar Estocolmo en una referencia en materia de infraestructura de baños de vapor, aunque algunos sectores han expresado reservas sobre el impacto de una expansión acelerada en el tejido urbano y los recursos públicos.
Hasta el momento, no se han especificado cuáles serán los recintos afectados inicialmente por esta flexibilización, ni si habrá excepciones según el tipo de instalación o su gestión pública o privada. Se indicó que se trabajará en un registro actualizado de espacios disponibles para el público bajo las nuevas condiciones.
