El Atlético de Madrid denunció formalmente al Barcelona ante la FIFA por negociar con Julián Álvarez durante su periodo protegido. El consejero delegado Miguel Ángel Gil Marín confirmó la medida legal y aseguró que el club no venderá al delantero argentino, cuyo contrato se extiende hasta 2030.
La guerra abierta en los despachos del fútbol español por el futuro del delantero ha escalado a instancias internacionales. El club rojiblanco decidió llevar el caso ante el organismo rector del fútbol mundial al considerar que la institución azulgrana ha ejercido presiones indebidas sobre el internacional argentino.
El conflicto mantiene en vilo al mercado de fichajes y ha tensado al máximo la relación entre ambas directivas. Mientras la entidad catalana busca fórmulas para incorporar al atacante, la postura institucional en Madrid se mantiene inquebrantable.
La denuncia formal ante la FIFA y el pulso por el contrato
La ofensiva jurídica del Atlético de Madrid se materializó tras semanas de tensiones continuas. Según declaraciones del consejero delegado Miguel Ángel Gil Marín realizadas durante la presentación de la medida, la institución ejerce su obligación estatutaria de salvaguardar sus activos deportivos frente a injerencias externas.
El delantero argentino firmó un vínculo de larga duración que lo ata a la entidad colchonera hasta el 30 de junio de 2030. Ante cualquier intento de aproximación desde Barcelona, la directiva rojiblanca remite sistemáticamente a su cláusula de rescisión, fijada en 500 millones de euros, descartando por completo aceptar propuestas económicas récord.
El detonante mundialista y las declaraciones desde Mónaco
El origen del pulso se remonta al pasado torneo mundialista, certamen en el que el propio jugador sacudió el entorno colchonero al manifestar públicamente su deseo de cambiar de aires. En plena competición internacional, el atacante señaló que lo mejor para todos es una transferencia
, abriendo la puerta a su sueño de vestir la camiseta azulgrana.

Meses después, aprovechando su asistencia al sorteo de la nueva temporada de la Champions League en Mónaco, Gil Marín profundizó sobre el estado anímico y profesional del futbolista, apuntando a influencias externas que habrían distorsionado la perspectiva del delantero.
En la misma intervención ante la televisión Movistar+, el dirigente reconoció que el punta atraviesa una situación muy difícil a nivel personal y profesional, ausentándose de las sesiones colectivas durante varias jornadas consecutivas. Pese a este escenario adverso, el máximo accionista ratificó que la única decisión segura y firme es que no van a negociar con el Barcelona bajo ningún concepto.
Reacciones desde el entorno y la tensión con la afición en Majadahonda
Las declaraciones del directivo sobre un supuesto asesoramiento deficiente generaron una respuesta inmediata en el ecosistema digital. Fernando Hidalgo, representante del futbolista, replicó a través de sus redes sociales con un mensaje lapidario: Nunca le preguntes a un mentiroso por qué mintió.

Paralelamente, la grada del club madrileño ha demostrado su malestar en los alrededores de la Ciudad Deportiva en Majadahonda. Simpatizantes colocaron carteles con leyendas directas como Julián fuera
y señales donde aparecía tachado el dorsal número 19 acompañado del mensaje Prohibido el 19
, reflejando una fractura temporal en el vínculo afectivo entre una parte de la hinchada y el jugador.
En el plano estrictamente deportivo, el técnico Diego Pablo Simeone optó por prescindir del argentino en el estreno liguero frente al Málaga, señalando que el atacante requería recuperar la concentración y el tono físico adecuado. No obstante, el delantero se reincorporó a los entrenamientos grupales y apunta a entrar en los planes competitivos inmediatos del cuerpo técnico.
Más sobre esto