La obesidad en la infancia y la adolescencia puede tener efectos perjudiciales a largo plazo en el desarrollo del corazón, según una investigación liderada por Emma Dupont, doctora en el laboratorio toulousain I2MC. Dupont ha sido galardonada por la Fondation pour la Recherche Médicale (FRM) por su estudio sobre la influencia de la obesidad en el desarrollo cardíaco infantil, alertando sobre los graves riesgos asociados a una dieta rica en grasas y azúcares.
En el Institut des maladies métaboliques et cardiovasculaires (I2MC/Inserm-Université de Toulouse), y bajo la dirección de Céline Galès, Dupont investiga la arquitectura cardíaca. Su interés por el corazón surgió en su infancia, influenciada por la experiencia de su abuelo, quien sufrió múltiples infartos y requirió de un marcapasos. Originaria de la región de Nord-Pas-de-Calais, la joven investigadora se dedica actualmente a comprender cómo la obesidad temprana afecta el desarrollo del corazón y aumenta el riesgo de insuficiencia cardíaca en edades tempranas.
La FRM ha reconocido su trabajo con el premio Jeanne-Philippe Béziat 2025, que financiará tres años de su salario para continuar su investigación. Los hallazgos preliminares sugieren que existe una fase crítica en el desarrollo del músculo cardíaco, que se extiende desde los 3 hasta los 14 años, durante la cual el corazón continúa madurando. Hasta ahora, se creía que el corazón alcanzaba su madurez al nacer.
Un importante desafío de salud pública
Según Dupont, una dieta rica en grasas y azúcares, introducida poco después de la lactancia materna, puede interferir con esta fase tardía de desarrollo cardíaco y aumentar el riesgo de insuficiencia cardíaca en la edad adulta. Su equipo está analizando las repercusiones de estos factores en el desarrollo cardíaco, así como la posible presencia de trastornos metabólicos como la esteatosis hepática y la obesidad. Paralelamente, un programa clínico en colaboración con el CHU de Toulouse está recopilando datos de un centenar de niños con obesidad mórbida para identificar posibles alteraciones funcionales.
“Nuestro proyecto se enmarca en un importante desafío de salud pública”, afirma Dupont. “Se estima que en 2050, el 80% de las personas que sufran de insuficiencia cardíaca presentarán insuficiencia cardíaca con fracción de eyección preservada (ICFEP), y el 80% de los pacientes actuales con ICFEP son obesos. Es crucial sensibilizar a la población sobre la importancia de una alimentación saludable en los jóvenes y facilitar el diagnóstico precoz de estas afecciones.”
