Ola de calor en Europa supera récords históricos: 1.300 muertes vinculadas y temperaturas de 41,7°C en Alemania
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha confirmado que la ola de calor que azota Europa está vinculada a al menos 1.300 muertes, mientras Alemania registra su temperatura más alta en la historia: 41,7°C. Francia reporta 1.000 fallecimientos por exceso de calor en los últimos episodios, según datos oficiales, en un contexto donde incendios forestales se extienden en el suroeste del continente.
¿Por qué esta ola de calor es la más letal en décadas?
Según la OMS, las temperaturas extremas que han afectado a Europa en las últimas semanas —con picos de hasta 41,7°C en Alemania, según el servicio meteorológico nacional— han superado los umbrales de seguridad en múltiples países. Francia ha registrado 1.000 muertes por exceso de calor desde el inicio de los episodios, mientras que Alemania y Dinamarca también enfrentan récords históricos, según datos del BBC y el The Irish Times.
El fenómeno no solo ha impactado en Europa central y occidental, sino que se extiende hacia el este, con pronósticos de 38°C en países como Polonia y Hungría, según reportes en vivo de The Guardian. La combinación de altas temperaturas, sequías prolongadas y vientos secos ha agravado la situación, especialmente en regiones como España y Portugal, donde se han declarado incendios forestales de gran magnitud, como los registrados en Galicia y Andalucía.
Récords históricos y alertas en toda Europa
Alemania marcó el 19 de julio de 2024 como el día más caluroso de su historia con 41,7°C en la estación de Lingen, superando el anterior récord de 41,2°C establecido en 2019, según el BBC. Mientras, Dinamarca también experimentó temperaturas sin precedentes, con ciudades como Copenhague alcanzando los 36°C.
En Francia, el Ministerio de Salud reportó 1.000 muertes por exceso de calor durante los episodios recientes, una cifra que refleja el impacto directo de las olas de calor en la población vulnerable, especialmente en adultos mayores y personas con enfermedades crónicas. The Irish Times destaca que estos datos coinciden con un patrón observado en olas de calor previas, donde el riesgo de mortalidad aumenta un 20% en promedio durante estos eventos.
Incendios forestales en el suroeste: ¿Qué está pasando?
Mientras Europa enfrenta el calor extremo, el suroeste del continente —incluyendo España y Portugal— sufre una intensificación de los incendios forestales. Según RTE, las llamas se han extendido rápidamente en regiones como Galicia y Andalucía, donde las autoridades han activado protocolos de emergencia. Las condiciones de sequía y los vientos fuertes han dificultado los esfuerzos de extinción, con decenas de municipios bajo alerta máxima.
Las imágenes satelitales muestran columnas de humo visibles desde el espacio, mientras equipos de bomberos y helicópteros trabajan sin descanso. El riesgo de incendios se mantiene alto en toda la península ibérica, según los últimos informes de la Agencia Europea de Medio Ambiente (EEA), citados por The Guardian.
¿Qué se espera en los próximos días?
Los meteorólogos advierten que la ola de calor no dará señales de retroceder en las próximas 48 horas, con temperaturas que podrían mantenerse por encima de los 35°C en amplias zonas de Europa central y oriental. The Guardian señala que modelos climáticos sugieren un posible alivio hacia finales de semana, aunque las altas temperaturas persistirán en el Mediterráneo.

Las autoridades europeas han instado a la población a extremar las precauciones: hidratación constante, evitar la exposición al sol en horas críticas y mantener los espacios frescos. En países como Alemania y Francia, se han abierto centros de refrigeración para proteger a los grupos más vulnerables, mientras las empresas han adaptado horarios laborales para reducir el impacto en la productividad.
¿Cómo se compara esta ola de calor con las anteriores?
Los datos de la OMS indican que esta ola de calor es una de las más mortíferas en Europa en las últimas décadas, superando en letalidad eventos similares como la ola de 2003 —que causó más de 70.000 muertes en el continente—, aunque con un contexto distinto: la urbanización y el envejecimiento poblacional han aumentado la vulnerabilidad, según análisis del BBC.
Mientras en 2003 los récords se concentraron en el sur de Europa, esta vez Europa central y oriental también están siendo afectadas, lo que amplía el área de riesgo. Además, el cambio climático ha intensificado la frecuencia y duración de estas olas, como señalan estudios recientes citados por The Guardian.

