Se ha implementado un toque de queda en Estados Unidos tras registrarse enfrentamientos en las inmediaciones de un centro del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en el estado de Nueva Jersey.
La situación en este centro penitenciario, descrito como controvertido, permanece tensa. En el marco de diversas manifestaciones frente al centro de detención, se reportó que la policía de inmigración tuvo que retroceder.
De manera paralela, organizaciones defensoras de los derechos humanos han presentado una denuncia formal contra el centro de retención de migrantes más grande de los Estados Unidos.
Estos hechos se producen mientras continúa la persecución de migrantes impulsada por Trump, la cual persiste aunque con un menor despliegue mediático.
