La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado una emergencia sanitaria mundial debido a un brote de ébola que afecta a la República Democrática del Congo y a Uganda.
Ante la gravedad de la situación, Estados Unidos ha emitido una alerta máxima. Los reportes indican que la crisis ha dejado más de 88 personas fallecidas.
En la República Democrática del Congo, se confirmó la aparición de un nuevo brote en una provincia remota, donde se registraron 65 muertes. En el país, se han reportado entierros constantes mientras la cifra de víctimas ascendía a 87 y, posteriormente, superaba los 88 fallecimientos.
