Una reciente investigación revela que la crisis climática está afectando la salud mental de los adultos en Corea del Sur, generando un creciente nivel de preocupación y, en algunos casos, depresión.
El Instituto de Investigación de Bienestar Social de Corea (BOSI) publicó el 18 de enero un informe titulado “Análisis en profundidad y estrategias de intervención para la ansiedad climática de las futuras generaciones”. Este informe define la “ansiedad climática” como un aumento del sufrimiento emocional, mental y físico en respuesta a los peligros del cambio climático.
El estudio, realizado a 2000 adultos coreanos de entre 19 y 64 años el año pasado, arrojó que la puntuación media de ansiedad climática fue de 1.92 sobre 5. Este resultado supera el “punto de referencia de riesgo de depresión leve” (1.76 puntos) establecido por el equipo de investigación, lo que sugiere que un adulto coreano promedio podría estar experimentando ansiedad climática acompañada de síntomas leves de depresión.
El informe también advierte que los jóvenes (de 19 a 34 años) parecen tener un “punto de inflexión” más bajo para el estrés climático que las generaciones mayores. La puntuación de ansiedad climática que indica un riesgo de depresión moderada es de 2.44 puntos en adultos mayores, mientras que en los jóvenes es de 2.24 puntos.
Esto significa que los jóvenes son más propensos a experimentar sentimientos de tristeza y depresión más rápidamente y con mayor intensidad, incluso en niveles más bajos de ansiedad climática. El porcentaje de jóvenes identificados como pertenecientes a un grupo de “alta ansiedad potencial” (con riesgo de desarrollar depresión moderada o grave) fue del 34.3%, en comparación con el 25.8% de los adultos mayores.
A medida que aumenta el nivel de ansiedad climática, también aumenta el riesgo para la salud mental. Sin embargo, el estudio observó que la preocupación por el clima también puede impulsar acciones positivas, como una mayor aceptación de las políticas climáticas y la adopción de prácticas más sostenibles.
No obstante, se encontró que estas acciones a menudo se acompañan de un deterioro de la salud mental individual. El equipo de investigación explica que, si bien es posible promover la acción climática a través de la concienciación, es crucial implementar medidas para abordar los posibles efectos negativos en la salud mental.
Los investigadores proponen varias medidas políticas para mitigar la ansiedad climática en las futuras generaciones, incluyendo el monitoreo, la educación, el apoyo psicológico y la comunicación. Subrayan la necesidad de un sistema de apoyo mental a nivel nacional para hacer frente a los efectos negativos de la ansiedad climática.
지난해 11월 서울 여의도 국회 본청 계단에서 열린 2035 온실가스 감축 목표 65%를 위한 시민집중행동 기자회견에서 참가자들이 온실가스 감축률 최소 65% 설정을 촉구하고 있다. 사진은 기사와 관계 없음. 뉴스1
