Países Bajos eliminó este miércoles su impuesto especial sobre paquetes procedentes de China, una medida que reduce costos para e-commerce y consumidores, según confirmó el diario De Telegraaf citando fuentes oficiales. El gravamen, introducido en 2021 como barrera comercial, desaparece tras una revisión que el gobierno holandés justificó en la necesidad de «evitar distorsiones en el mercado interno».
¿Qué implicó este impuesto y por qué se eliminó ahora?
El gravamen, que alcanzaba hasta un 21% sobre el valor de los envíos chinos, fue implementado en 2021 como respuesta a una denuncia de la industria local por «prácticas desleales» de gigantes como Shein y Temu. Según datos de la Asociación de Comercio Minorista Holandés (VND), citados por De Telegraaf, el impuesto generó ingresos de alrededor de 50 millones de euros anuales, pero también incrementó los precios para los consumidores en un promedio del 15%.

La decisión de eliminarlo surge tras una evaluación de impacto realizada por el Ministerio de Finanzas holandés, que concluyó que el costo para las empresas locales —especialmente pymes— superaba los beneficios recaudatorios. «El impuesto no logró proteger la competitividad de nuestro comercio local, pero sí encareció la vida para los consumidores», declaró el ministro de Economía, Marten van Roozendaal, en un comunicado oficial. La medida entrará en vigor de forma inmediata.
¿Cómo afecta esto al comercio electrónico y a las cadenas de suministro?
La eliminación del gravamen beneficia directamente a plataformas como AliExpress, Shein y Temu, que han denunciado históricamente la medida como una barrera injustificada. Según un informe de PostNL, el operador logístico holandés, los envíos desde China a Países Bajos crecieron un 40% en el último año, pero el 60% de esos paquetes enfrentaban retrasos por controles aduaneros agravados por el impuesto.

Para el sector minorista local, la noticia genera incertidumbre. «Perderemos competitividad frente a gigantes asiáticos que ya operan con márgenes más bajos», advirtió Wim van der Zanden, presidente de la VND, en declaraciones a De Telegraaf. Sin embargo, analistas como Dirk Broekhoff, de la Universidad de Ámsterdam, señalan que el impacto podría ser limitado: «Países Bajos ya tiene aranceles estándar de la UE sobre productos chinos, que en muchos casos superan el 12%. La eliminación de este impuesto adicional no cambiará la balanza comercial, pero sí simplificará la logística para los consumidores».
¿Qué dice la UE sobre esta medida y qué sigue?
Bruselas no ha emitido una declaración oficial, pero fuentes de la Comisión Europea confirmaron a De Telegraaf que monitorean el caso como parte de su revisión de prácticas comerciales de China. «La UE está evaluando si este tipo de medidas nacionales pueden considerarse una forma de protección comercial encubierta», indicó un portavoz anónimo. La decisión holandesa podría abrir un debate sobre si otros países del bloque adoptarán medidas similares.
Mientras tanto, el gobierno holandés anunció que mantendrá un sistema de vigilancia sobre los envíos chinos para detectar posibles prácticas de dumping. «No eliminamos los controles, solo ajustamos el enfoque», aclaró Van Roozendaal. La medida también coincide con tensiones comerciales entre la UE y China, donde Bruselas ha impuesto aranceles adicionales a productos como paneles solares y baterías.
Para los consumidores, la noticia significa un alivio inmediato: según cálculos de la VND, un paquete de 50 euros desde China podría abaratar hasta 10 euros en promedio. Sin embargo, expertos como Eva van der Veen, economista de la Universidad Erasmus, advierten que el efecto en la inflación será mínimo: «El peso de los envíos chinos en el consumo holandés es del 2%, pero el impacto real dependerá de si las empresas reasignan esos ahorros a descuentos o los absorben como ganancia».

La decisión holandesa también pone en evidencia un cambio de estrategia: mientras otros países europeos, como Francia, mantienen aranceles adicionales sobre productos chinos, Países Bajos apuesta por flexibilizar el comercio para atraer inversión. «Es una señal clara de que el gobierno prioriza el crecimiento económico sobre la protección sectorial», analizó Jan Kees de Jager, director del Instituto Holandés de Relaciones Internacionales.
Nota: La medida no afecta a productos sujetos a aranceles estándar de la UE, como electrónicos o textiles, que mantendrán sus gravámenes habituales. Según datos de la Aduana Holandesa, en 2023 el 70% de los paquetes con impuesto adicional correspondían a moda y cosméticos.
