El Papa respondió en las páginas de la revista “Piazza San Pietro” a un psicólogo que compartió su experiencia trabajando con jóvenes y familias en un contexto de incertidumbre, temor, inseguridad y soledad. El Pontífice invitó a vivir la Navidad como un tiempo de sencillez y caridad concreta, y señaló a San Juan Henry Newman como un modelo para los jóvenes, capaz de ayudar a combatir “la oscuridad del nihilismo” y construir una auténtica “civilización de paz”.
Vatican News
La nueva edición de la revista Piazza San Pietro, dirigida por el P. Enzo Fortunato, está dedicada a la Navidad como un tiempo de escucha, acogida y cuidado. Esta edición especial se centra en la Noche Santa alrededor del mundo, la Navidad entre el don y el consumo, sin olvidar nunca a los más necesitados y el tema de la paz, con la afirmación de que “Dios no quiere guerra ni violencia”. La portada de la edición de diciembre está dedicada a los niños y al pensamiento del Papa León XIV sobre los más pequeños, con el anuncio, el 19 de noviembre, de la II Jornada Mundial de la Infancia, programada para Roma del 25 al 27 de septiembre de 2026.
La revista mensual comienza con una carta al Papa León XIV firmada por Antonio, un psicólogo de 40 años de Pagani, en la provincia italiana de Salerno, y la respuesta del Pontífice en su primera Navidad como Sucesor de Pedro. Antonio relata una vida dedicada a los más vulnerables, inspirada por San Alfonso María de Ligorio y San Francisco. Comparte con el Papa su compromiso diario con jóvenes y familias, en medio de “inquietudes, miedos y una búsqueda exagerada de reconocimiento” que a menudo enmascaran la inseguridad y la soledad. Observa una época en la que “equivocarse es un crimen y no lograrlo es un fracaso total”, pero también una juventud sedienta de Dios, “necesidad para quien cree, esperanza para quien no cree”. En este clima de cansancio generalizado, Antonio reconoce en los abuelos “el elogio de la imperfección” y recuerda a todos “el don inmenso de nuestra singularidad”. De ahí su petición al Papa de una palabra que pueda “tocar el corazón” de los muchos jóvenes que lo acompañan.
La respuesta del Papa
En su respuesta, el Papa León XIV aborda tres temas centrales de la Navidad. En primer lugar, recuerda la importancia del testimonio cristiano como camino para llevar a los jóvenes a encontrar a Cristo: un testimonio sencillo, auténtico, madurado en la oración, en la vida comunitaria y en la conciencia de ser “continuamente amados por Dios”. León XIV invita a vivir la Navidad como un tiempo de sobriedad y caridad concreta: “Evitemos las compras excesivas”, escribe, que transforman los regalos en objetos de deseo, en lugar de señales de belleza y esperanza. Y propone un gesto capaz de devolver el sentido a la fiesta: “invitemos a la cena de Navidad a una familia pobre o incluso a una persona sola”. Para el Pontífice, la pobreza –material y existencial– sigue siendo “una urgencia que no puede ser aplazada”, como también se recuerda en la Exhortación Apostólica Dilexi te. Por último, el Papa León XIV indica a los jóvenes la luz del ejemplo de San Juan Henry Newman, recientemente proclamado Doctor de la Iglesia. Un maestro del diálogo y la educación que, afirma el Papa, puede ayudar a combatir “la oscuridad del nihilismo” y a construir una verdadera “civilización de paz”. León XIV concluye asegurando sus oraciones por Antonio, animándolo a no desanimarse en su misión junto a los jóvenes, y deseando una Feliz Navidad a todos los lectores de la revista Piazza San Pietro.
En el editorial titulado “Los niños unen donde los adultos dividen”, el P. Fortunato anticipa la Jornada Mundial de la Infancia “no solo como una fiesta, sino como un llamamiento, una invitación a cuidar como estilo personal y social”. El cardenal Mauro Gambetti presenta el 400 aniversario de la dedicación de la Basílica de San Pedro, mientras que fray Carlos Trovarelli, ministro general de la Orden de los Franciscanos Menores Conventuales, ofrece una lectura de la exhortación “Dilexi te” a través de la pobreza, manifestación de la carne de Cristo.
