Pasajero de Ryanair es condenado a prisión tras obligar a un piloto a abortar el aterrizaje
Stephen Blofield, un hombre de 61 años residente de Haverfordwest, Gales Occidental, ha sido sentenciado a 10 meses de prisión por el Tribunal de la Corona de Bristol tras un incidente de conducta agresiva a bordo de un vuelo de la aerolínea Ryanair.
Los hechos ocurrieron el pasado 11 de noviembre en un trayecto desde Cracovia hacia el Aeropuerto de Bristol. Según el proceso judicial, Blofield comenzó a consumir alcohol en el aeropuerto para “calmar sus nervios” y continuó bebiendo durante el vuelo, lo que derivó en una serie de agresiones verbales descritas como “viles” hacia los pasajeros y el personal de cabina, específicamente contra los empleados polacos a bordo.
La situación escaló hasta el punto de comprometer la seguridad de la operación aérea. Debido a que el pasajero se negó a sentarse y abrocharse el cinturón de seguridad, el piloto se vio obligado a abortar el primer intento de aterrizaje.
Tras el aterrizaje final, las autoridades policiales abordaron la aeronave para proceder con el arresto. Los agentes describieron a Blofield como una persona “ebria, agresiva y confrontativa”. Durante el proceso de esposamiento, el detenido estuvo a punto de golpear a un pasajero cercano. Debido a su nivel de peligrosidad y comportamiento alarmante, tuvo que ser retirado del avión mediante un ambulift, equipo habitualmente reservado para pasajeros con discapacidad.
En el tribunal, el fiscal Ian Fenny señaló que uno de los oficiales de policía involucrados calificó el abuso sufrido por parte de Blofield como el peor experimentado en sus 20 años de carrera profesional.
