Paul Mackenzie recibió una condena de 200 años de prisión en Mombasa por el asesinato de 190 niños y un adulto en un culto apocalíptico de Kenia, donde las víctimas sufrieron la imposición del ayuno hasta la muerte en el bosque de Shakahola.
La jueza Diana Kavedza dictó la sentencia en un tribunal instalado en la ciudad costera de Mombasa (CBC).
El líder de la Good News International Church recibió una pena de 100 años por homicidio por inanición.
Recibió otros 100 años por homicidio directo.
La responsabilidad principal en el bosque de Shakahola
La jueza Kavedza señaló que Mackenzie portaba la responsabilidad criminal primaria por trasladar a sus seguidores a una zona remota y ordenarles ayunar (NPR).
El juicio abarcó los casos de 191 víctimas de los cuales 183 fallecieron por inanición y ocho mediante homicidio directo.

Se determinó que los menores sufrieron aislamiento y privación de alimentos mientras sus padres observaban (The Guardian).
Las investigaciones destapadas a partir de abril de 2023 revelaron fosas comunes con más de 400 cuerpos en total en el rancho Chakama, en el condado de Kilifi (NPR).
El propio Mackenzie estableció la Good News International Church en 2003.
Atrajo a miles de devotos mediante su estación de televisión Times TV y su predicación de que la inanición era el camino hacia la salvación, aprovechando las dificultades financieras y médicas vividas durante la pandemia.
Las condenas de los cómplices y la apelación de la defensa
Junto a Mackenzie, otros 28 coacusados —que incluyeron a guardias encargados de hacer cumplir el ayuno y a sepultureros que ayudaron a ocultar las fosas comunes— fueron hallados culpables y recibieron condenas que oscilan entre los 10 y los 160 años de prisión (CBC).
Entre ellos, el pastor asistente Smart Mwakalama fue sentenciado a 160 años tras mostrarse dispuesto a continuar el ayuno en prisión (NPR).
Durante las audiencias, Mackenzie sonrió y conversó frecuentemente con sus allegados, mientras que la justicia desestimó los argumentos de varios acusados que alegaron haber perdido a sus propios hijos.
El abogado defensor Lawrence Obonyo, quien representa a Mackenzie y a la mayoría de los condenados, confirmó que ya interpuso un recurso de apelación (NPR).

El letrado argumentó que los años impuestos equivalen en la práctica a cadenas perpetuas ideadas para sortear los límites constitucionales (NPR).
El impacto en las familias y las fallas institucionales
Sobrevivientes y familiares de las víctimas manifestaron su dolor a las puertas del tribunal.
Suleiman Ziro recorrió 120 kilómetros para presenciar la lectura de las penas.
Perdió a su esposa y a seis de sus hijos en 2023, y lamentó que la decisión resultara insuficiente al no haber recuperado todavía los restos de sus seres queridos.
La propia magistrada Kavedza reconoció que las instituciones kenianas fallaron al no actuar ante las señales de alerta previas en torno al grupo religioso (CBC).
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