El regreso de Cillian Murphy como Tommy Shelby en Peaky Blinders: The Immortal Man ha capturado la atención de los fanáticos de la serie de la BBC, convirtiéndose rápidamente en uno de los contenidos más vistos en Netflix. La película, que expande el universo de los Shelby, introduce nuevos personajes interpretados por Rebecca Ferguson, Tim Roth y Barry Keoghan, y cuenta con el regreso de rostros conocidos como Sophie Rundle, Ned Dennehy y Stephen Graham, retomando su papel de Alfie Solomons.
Sin embargo, la ausencia de Paul Anderson, quien encarnó a Arthur Shelby en la serie original, ha generado interrogantes entre los seguidores. La trama de la película explica esta ausencia revelando que Arthur Shelby falleció durante el periodo entre la serie y la nueva entrega, víctima de un estrangulamiento perpetrado por su propio hermano, Tommy.
Según la narrativa, este trágico desenlace se produce después de que Arthur, afectado por su adicción al opio, robara a Tommy. La escena de la revelación se presenta a través de una secuencia retrospectiva, aunque el personaje no es interpretado por Anderson y su rostro permanece oculto, lo que ha provocado diversas reacciones entre los espectadores.
En declaraciones a The Hollywood Reporter, el creador de la serie, Steven Knight, explicó que la historia fue fundamental para determinar la configuración del elenco. Según sus palabras, el desarrollo del personaje de Tommy Shelby requería que hubiera cometido un acto imperdonable, lo que llevó a la trama por este camino. “Lo que diré es que la historia determina el reparto, y la historia ya estaba definida. Sabía que Tommy tenía que haber hecho algo que no pudiera perdonarse a sí mismo. Por eso la trama tomó ese rumbo. Pero en cuanto a Paul, solo diré que es un actor fantástico”, afirmó.
La posible participación de Paul Anderson en la película ya había generado incertidumbre a principios de 2024, tras declararse culpable de posesión de sustancias ilegales ante un tribunal británico. La policía intervino en un establecimiento tras recibir un aviso sobre un posible consumo de drogas, trasladando posteriormente al actor a una comisaría donde se encontraron diversas sustancias.
Anderson admitió la posesión de cocaína crack, clasificada como sustancia de clase A en el Reino Unido, así como anfetaminas y medicamentos que requerían prescripción médica. Su defensa argumentó que el actor no había consumido las sustancias en el lugar señalado.

En febrero de 2024, una imagen del actor generó preocupación en redes sociales sobre su estado de salud. Anderson respondió a los comentarios publicando un mensaje en el que indicaba que se estaba recuperando de un cuadro de gripe, compartiendo una fotografía desde el set de una producción en Londres y agradeciendo el apoyo recibido.


