Se advierte que intentar maximizar la cantidad de pensión nacional para la jubilación podría, paradójicamente, aumentar la carga financiera. Esto se debe a que el aumento de la pensión conlleva un incremento en las primas del seguro médico. Los expertos recomiendan que, al planificar la pensión nacional, se consideren no solo la cantidad de la pensión en sí, sino también el impacto en las primas del seguro médico, los impuestos y otros seguros sociales.
Algunos afiliados al sistema nacional de pensiones utilizan opciones como la afiliación continua voluntaria o el pago retroactivo para aumentar sus prestaciones. Estos métodos implican extender el período de cotización o pagar las primas pendientes de períodos anteriores para aumentar la base de cálculo de la pensión. Si bien puede parecer una opción lógica, el problema es que el aumento de la pensión no se traduce completamente en ingresos disponibles.
Una vez que comienza el pago de la pensión nacional, esta se considera un ingreso. Si el monto de la pensión supera cierto nivel, el beneficiario podría pasar a ser un afiliado regional del seguro médico o experimentar un aumento significativo en sus primas. Esto es especialmente relevante para los jubilados o amas de casa que anteriormente dependían del seguro médico de un afiliado asalariado, ya que podrían verse obligados a pagar primas mensuales considerables a partir del inicio del pago de la pensión.
Según datos del Servicio Nacional de Pensiones, a medida que aumenta la pensión, también aumenta la base de cálculo de las primas del seguro médico. Si a esto se suman otros ingresos, como ganancias financieras o ingresos por alquiler, la carga de las primas puede aumentar más rápidamente de lo esperado. En consecuencia, la tranquilidad financiera que se esperaba obtener con el aumento de la pensión podría verse compensada por el pago de las primas del seguro médico.
El Servicio Nacional de Salud también enfatiza la importancia del sistema de cálculo de las primas a medida que aumenta el número de beneficiarios de pensiones. Explican que tomar decisiones basadas únicamente en el monto de la pensión puede llevar a pasar por alto una estructura de costos a largo plazo.
Los expertos aconsejan que, al planificar la estrategia de la pensión nacional, se debe juzgar en función de “cuánto queda realmente”, en lugar de simplemente “cuánto más se recibe”. No tener en cuenta el momento del pago de la pensión, la existencia de otros ingresos y la posibilidad de mantener la condición de dependiente puede generar gastos inesperados.
La estrategia de aumentar la pensión nacional no debe basarse únicamente en un aumento a corto plazo. Comprender la estructura vinculada a las primas del seguro médico puede ayudar a reducir cargas innecesarias y lograr una planificación de ingresos de jubilación más estable.
Recibir una pensión nacional más alta no siempre es la mejor opción. Es importante reconocer que un aumento en la pensión puede llevar a un aumento en las primas del seguro médico y tomar una decisión informada considerando la estructura de ingresos individual y el plan general para la jubilación. La preparación para la jubilación no se trata de “cantidad”, sino de comprender la “estructura”.
