El Departament d’Educació i FP de Cataluña ha anunciado medidas de choque para el curso escolar 2026-2027 que comienza el 8 de septiembre. El plan incluye la incorporación de 500 aulas de acogida adicionales y una guía para restringir el uso de la inteligencia artificial a los menores de 14 años.
El sistema educativo catalán se prepara para el inicio del curso 2026-2027 bajo un escenario marcado por nuevas dotaciones económicas y restricciones tecnológicas. El próximo 8 de septiembre, un total de 1.604.988 escolares y 85.052 maestros y profesores regresarán a las aulas, según los datos facilitados por la información publicada sobre el plan de choque educativo. Aunque la cifra total de alumnos experimenta un ligero descenso respecto al periodo anterior, la plantilla docente se incrementa con 1.103 profesionales adicionales.
Expansión de las aulas de acogida y refuerzo inclusivo
Una de las apuestas principales del departamento educativo es la atención a los estudiantes de reciente incorporación. Las tradicionales aulas de acogida para alumnado extranjero alcanzarán las 2.141 unidades en el conjunto de los centros, lo que representa 500 más que el curso anterior y el mayor incremento registrado en un solo ejercicio dentro del histórico de esta dotación. Dentro de este programa, las aulas de acogida intensivas se duplican al pasar de 27 a 45, respaldadas por un centenar de profesores especializados en la enseñanza de lenguas.
Estas estructuras de apoyo están concebidas para facilitar un aterrizaje adecuado para los adolescentes que se incorporan a la Educación Secundaria Obligatoria (ESO). Durante un periodo aproximado de cuatro meses, los estudiantes reciben asistencia en grupos limitados a 18 alumnos para adquirir la confianza y los conocimientos lingüísticos necesarios que les permitan seguir las clases ordinarias junto a sus compañeros de edad.
Además de estas medidas lingüísticas, el plan contempla la integración de 531 nuevos profesionales para la escuela inclusiva y la apertura de 204 plazas adicionales en centros de educación especial. Asimismo, se incorpora a la red pública el centro Lexia de Barcelona, mientras que la presencia de enfermeras escolares fijas llegará al 50% de los centros educativos en este curso, con la previsión de completar la totalidad en el siguiente.
Restricciones y directrices para el uso de la inteligencia artificial
Frente al desafío que suponen los sistemas automatizados en los centros de aprendizaje, el departamento ha elaborado un documento de orientación que recomienda prohibir el uso de la inteligencia artificial a los menores de 14 años, abarcando la etapa de Primaria y hasta segundo de la ESO. Para los estudiantes restantes hasta la mayoría de edad, su empleo se permitirá únicamente con autorización previa.
La guía institucional advierte sobre los perjuicios derivados de sustituir tareas diseñadas para ejercitar habilidades y asentar conocimientos mediante el uso de chatbots. El documento señala de forma directa a los alumnos que el día del examen no tendrás IA
y advierte que estas herramientas están programadas para halagar al usuario, por lo que no deben confundirse con personas dotadas de sentimientos.
Entre los aspectos normativos destacados para el alumnado, se reconoce expresamente el derecho de cualquier estudiante a conocer si un profesor está utilizando la inteligencia artificial para corregir sus trabajos, así como la potestad de manifestar el deseo de que no se emplee en su evaluación. Al mismo tiempo, la normativa contempla usos constructivos de la tecnología, como la explicación simplificada de temas complejos o la generación de preguntas de autoevaluación para preparar exámenes.
Contexto estratégico de la transformación digital en Europa
Estas medidas locales se insertan en un marco más amplio de modernización tecnológica impulsado a escala continental. Según el Plan de Acción de Educación Digital adoptado por la Unión Europea, la transformación digital busca dotar a los sistemas educativos de una mayor resiliencia tras el impacto de la pandemia de COVID-19, un acontecimiento que el 95 % de los encuestados en consultas públicas identificó como un punto de inflexión para el uso de la tecnología educativa.

- Menos del 40 % de los educadores de la Unión Europea se sentían preparados para utilizar tecnologías digitales en la enseñanza, de acuerdo con datos de la OCDE de 2018.
- Más del 40 % de los jóvenes de 13 y 14 años en la Unión Europea carecen de capacidades digitales básicas, una cifra que contrasta con el objetivo fijado para 2030 de reducir este porcentaje por debajo del 15 %, según mediciones del estudio ICILS de 2023.
- El 20 % de los hogares de bajos ingresos carecen de acceso a ordenadores y conexiones de banda ancha, según registros de Eurostat de 2020.
La confluencia entre la expansión de infraestructuras de apoyo lingüístico en Cataluña y los planes europeos de competencias digitales subraya la tensión actual entre la adopción de herramientas tecnológicas avanzadas y la necesidad de salvaguardar el aprendizaje fundamental de los estudiantes en los centros educativos.
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